Riesgos en Elección de Líderes del SNTISSSTE: Campañas de Lodo

Los Privilegios del Poder

Por Verónica V. González y Arnoldo Piñón

El próximo 3 de enero, con la publicación de la convocatoria al congreso extraordinario para reformar el estatuto, el Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE), iniciará el proceso que culminará con la elección de sus dirigentes para los próximos cuatro años.

Los precandidatos para disputar la presidencia son la secretaria de finanzas, Norma Liliana Rodríguez Argüelles y el vicepresidente, Hilario Ramírez Chávez.

El congreso extraordinario se realizará los días 22, 23 y 24 de febrero. Entre las reformas que se introducirán al estatuto, destacan dos: la elección a través del voto personal, libre, secreto y directo, el cual se utiliza en procesos seccionales; y la integración del Comité Electoral.

Con la nueva forma de elección contemplada por el artículo 69 de la Ley Federal de los Trabajadores al del Estado -la cual pudiera realizarse durante la primera quincena de marzo-, ese sindicato cambiará sustantivamente la designación de sus dirigentes, debido a que anteriormente los delegados efectivos integrantes del congreso decidían.

La elección deberá realizarse a través de planillas previamente registradas, con el riesgo de que los perdedores queden fuera de posiciones en la dirigencia nacional -salvo, claro, que se introdujera la representación en caso de tener un determinado número de votos, como ocurre en el STUNAM y el SNTE-.

En el supuesto que no se logren acuerdos para impulsar una planilla única, la candidata oficial, en este caso la doctora Rodríguez Argüelles, ¿correrá el riesgo de integrar a la familia García Culebro a la suya? Y es que Francisco -tesorero de la comisión de auxilio- y sus hijos Francisco Enrique -secretario general de la sección VI “Estancias de Bienestar Infantil”- y Erick Arturo -presidente de la comisión de auxilio-, tienen una pésima fama de caciquismo, nepotismo y corrupción.

El patriarca mantiene, desde hace más de 35 años, un cacicazgo en la sección sindical, desde el cual él y sus hijos se han encaramado a posiciones de dinero a cambio del voto de los delegados sindicales al congreso al candidato en turno al liderazgo.

Los últimos cuatro años y medio, además de que su hijo mayor Francisco Enrique ha sido secretario general seccional, él mismo es presidente del comité de vigilancia, y Erick Arturo es secretario general adjunto.

Según esto, Pancho grande pretendería que en la planilla oficial, que sería la de la doctora Rodríguez Argüelles, su hijo mayor sea incluido como presidente de la comisión de auxilio, mientras Erick Arturo vaya como secretario de promoción turística -posición que en la actualidad también ocupa Francisco Enrique-.

Acceder a esa exigencia, sería correr un riesgo mayúsculo: en una campaña electoral, los trabajadores exigirán que se auditen los manejos de los multimillonarios dineros de la comisión de auxilio de los últimos 12 años y medio y que se emprendan acciones penales en contra de los responsables.

Y es que desde 2009 esa familia ha manejado esa comisión, con el agravante que respecto a 2017, el fondo en lugar de crecer registró una disminución pese a las aportaciones quincenales -de 81.48 pesos- de unos 80 mil trabajadores y los intereses que generan las inversiones.

Una campaña electoral en el que participen más de dos planillas, implicarán señalamientos que seguramente lastimarán a varios. El de la familia García Culebro es sólo el caso que genera más molestia entre amplios grupos de trabajadores, por la soberbia y la prepotencia con la que se conducen los juniors con un nivel de vida inexplicable con sus salarios.

Para la doctora Rodríguez Argüelles, incluir en su eventual planilla a integrantes de esa familia, seria abrir la puerta para que también a ella se le exija claridad en las cuentas de la Secretaría de Finanzas, no porque hubiere dudas en la pulcritud, sino porque pudiese dar la impresión que protegería la corrupción.

Ahora bien, el proceso electoral deberá ser conducido por un Comité Electoral, cuya integración será fundamental. El mayor riesgo es la judicialización.

Por ello, el proyecto de reforma estatutaria que se presente al congreso, deberá ser equilibrado y sin excesos para beneficiar una candidatura. El primer riesgo a sortear, será el de la división: no pueden confiarse en que proyectos de nuevos sindicatos han abortado hasta ahora.

Sólo que al grupo redactor de ese proyecto fue incorporado Ulises Cortés Sagredo, quien ha acompañado desde 2009 a la familia García Culebro en el manejo de la comisión de auxilio e incluso cambió su plaza a la sección VI EBDI’s y actúa como una especie de nana de los juniors.

La primera alarma será que se den argumentos para campañas de lodo. Ojalá no se incurran en excesos de proteger a los García Culebro, a los que forzosamente se deben auditar sus manejos.

PARA LA AGENDA

Desde la dirigencia del SNTISSSTE, irresponsablemente se ha dejado correr la versión que uno de nosotros está detrás de las críticas que se hacen a la gestión de Luis Miguel Victoria Ranfla, con lo que alientan previsibles acciones en nuestra contra. No reparan en que personajes que les son cercanos no dudan en recurrir a métodos reprobables para acallar voces – ¿fueron ellos los que están detrás de una acción claramente delictiva a fines de julio?, es pregunta-. Lo intentaron en 2013, cuando intentaron amedrentarnos y han incentivado cuestiones personales en un intento por degradarnos, como si ellos y sus familias fuesen ejemplo social. Quienes los solapan muestran su calidad.

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