Pensiones, una Cirugía Planeada

Los Privilegios del Poder

Por Verónica V. González y Arnoldo Piñón

No obstante la advertencia que se ha hecho, desde hace ya varios años,  en diversos foros sobre el problema que se avecina  en tema pensionario, los encargados de su rediseño  mantienen oídos sordos, a pesar de preverse una situación que podría  desestabilizar la economía y, por consecuencia, la vida social.

Si bien, se han hecho algunas adecuaciones,  está son  mínimas, se trata de simples “curitas”, a un padecimiento que requiere cirugía total.

Gobiernos y legislaciones van  y vienen, saben de la situación, pero ninguno – gobernante o partido político-  ha querido enfrentar el reto, al que un legislador en calificó como  “una papa cliente”.

Mientras, los recursos financieros destinados al pago de las pensiones crece de manera desmesurada, cada año el dinero público destinado a este rubro aumenta  considerablemente.

Al inicio de la presente administración el entonces titular de Hacienda, Carlos Urzúa, destacó el interés del presidente Andrés Manuel López Obrador de modificar, a la mitad del sexenio,  la legislación pensionaria.

Hasta ahora se desconoce la magnitud de la iniciativa que prepara el ejecutivo, toda vez que el problema pensionario en México es por demás complejo, pues comprende varias aristas.

Tenemos un sistema fragmentado en decenas de sistemas pensionarios, con deficiente cobertura (solo uno de cada cuatro mexicanos reciben pensión),   con magras pensiones  en cuentas individuales  y  con sistemas de pensiones estatales  y municipales sustentados en   finanzas  débiles,  y de alto riesgo de insolvencia.

El panorama anterior permite entrever cuáles deberán ser  los alcances que deberá tener la iniciativa o iniciativas que presente el ejecutivo para que realmente se logre un cambio trascendental a la medida de lo que demanda la situación.

Para ello, la propuesta deberá atender el tema de la pensión universal que abarque a toda la población que abarque a toda la población, lo que es por demás un acto de justicia social.

Es imprescindible atender la sub cobertura, imposible pensar en una política pública de atención a los  pobres cuando el 60 por ciento de la población no cuenta con seguridad pública, situación por demás injusta.

Otro problema corresponde la baja pensión que se estima recibirán los trabajadores que se jubilen por el sistema de cuentas individuales. Es necesario incrementar los niveles de ahorro obligatorio en el Sistema de Ahorro para el Retiro deben aumentarse tripartitamente para generar los recursos de una pensión suficiente. Se necesita que gobierno, empresarios y empleados incrementen el porcentaje del ahorro obligatorio, además de promover el ahorro voluntario.

Uno más de los retos que deberá atender la iniciativa presidencial es el riesgo generalizado de incumplimiento de las centenas de compromisos públicos de pensiones estatales, la mayoría de estos sistemas financieros son inviables y subsisten únicamente de absorber recursos públicos.

Actualmente la Organización Nacional de Instituciones de Seguridad Social (Oniess) analiza esquemas para reformar sistemas de pensiones de los estados.  Se trata de cinco esquemas que se centra  primordialmente en el sistema de cuentas individuales.

La tarea no parece nada fácil, es por ello que desde ahora el equipo presidencial deberá estar trabajando sobre las propuestas de la iniciativa que dejen atienda las demandas de la población.

No puede ser un trato simple, de corto plazo, se necesita una planeación integra, no una ocurrencia, como lo han sucede con algunos de los planes sexenales a los que utilizando palabras coloquiales, como le gusta al presidente Obrador, no se les ve ni cabeza, ni pies…ejemplos muchos…Tren Maya y refinería Dos Bocas.

 

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