“Van a castigar a Noboa”: el presidente ecuatoriano pone a prueba su gestión en una consulta popular

Los ecuatorianos deberán responder a una consulta popular que, en el fondo, será analizada como un plebiscito sobre la gestión del presidente Daniel Noboa. En diálogo con Sputnik, el analista Pablo Iturralde dijo que Noboa no tuvo buenos resultados en seguridad y economía y que la crisis con México dejó una “mala impresión” en un electorado clave.
Detrás de las 11 preguntas de la consulta popular que Ecuador pondrá a consideración el domingo 21 de abril estará la percepción que los ecuatorianos mantienen de la gestión del presidente Daniel Noboa, que asumió su cargo en noviembre de 2023 y se acerca a sus seis meses de Gobierno con la esperanza de ser reelecto en 2025.
La mayor parte de las preguntas apunta a cuestiones vinculadas a la seguridad —como la participación de las Fuerzas Armadas en el combate a delitos comunes o el incremento de penas—, otras refieren particularmente a las relaciones internacionales del país, como la habilitación de la extradición de ecuatorianos o el reconocimiento de tribunales de arbitraje internacional.
Sin embargo, el contexto de crisis de seguridad, falta de crecimiento económico, conflictos diplomáticos y hasta problemas energéticos pueden terminar pesando más en el voto de los ecuatorianos, comentó a Sputnik el analista político ecuatoriano Pablo Iturralde.
“Ya se ha vuelto una tradición en este país que llega un presidente e inmediatamente llama a consulta popular. Eso pasó también con Lenín Moreno en 2018 y con Guillermo Lasso en 2023. A diferencia de Moreno, Lasso tuvo una mala respuesta porque la gente estaba castigando su gestión y creo que con Daniel Noboa vamos a ver algo similar”, explicó el experto.

“Le ha ido muy mal a su gestión política”

Iturralde consideró que, más allá de la redacción de las preguntas, con la consulta popular el presidente Noboa busca “capitalizar apoyo político” de cara a una campaña electoral que le permita ser reelecto en las elecciones previstas para febrero de 2025, luego de un corto primer período presidencial.
Para el analista, la “prueba” de que la consulta no era jurídicamente necesaria es que “la gran mayoría de las preguntas podrían haberse pasado por reformas legislativas o decretos“, sin tener que apelar a una convocatoria electoral obligatoria para todos los ecuatorianos.
Lastimosamente para los intereses de Noboa, puede que la consulta no redunde en un respaldo electoral a su gestión. “Le ha ido muy mal a su gestión política por errores que ha cometido como la invasión a la Embajada de México pero sobre todo porque no ha logrado resultados importantes en materia de empleo y de seguridad”, señaló Iturralde.
En efecto, si bien a mediados de marzo la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, aseguró que la tasa de homicidios había descendido un 60% desde enero, cuando se comenzó a aplicar el estado de excepción, la criminalidad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los ecuatorianos. El mes de abril comenzó con una serie de masacres en que bandas criminales ultimaron a unas 80 personas en tres días, a lo que se suman los asesinatos de los alcaldes de pequeñas localidades Brigitte García y José Sánchez entre marzo y abril.

“No hay resultados con el tema de la seguridad. Hay mucho show, muchas acciones que se publicitan en los medios pero la gente sigue sintiendo el mismo clima de inseguridad”, aseguró Iturralde.

Algo similar sucede, según el experto, con la situación económica, ya que la economía ecuatoriana crecerá apenas un 0,1% en 2024 de acuerdo a estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ubicó a Ecuador como el país que menos crecerá en toda América Latina. El dato significa un importante retroceso con respecto a lo que el mismo organismo proyectaba en octubre de 2023, cuando vaticinaba un crecimiento de 1,8% para 2024.
Además, el Gobierno debió implementar un aumento de tres puntos del IVA a partir de abril, lo que llevó el impuesto de 12% al 15%, debido a la necesidad del Estado ecuatoriano de hacer frente a los costos del “conflicto armado interno”.
Iturralde subrayó que estos resultados han hecho caer la aprobación de Noboa. La encuestadora Cedatos indicó, en un estudio consignado por el diario La Hora, que la aprobación del presidente ecuatoriano había caído 12,6 puntos entre enero y abril, pasando de un 81,4% a un 68,8%. Este fenómeno se acentuó en abril, ya que el estudio indica que la desaprobación al mandatario aumentó casi 10 puntos en una semana, al pasar de 19,9% el 28 de marzo a un 29,3% el 3 de abril.
“Creo que por estas preocupaciones van a castigar a Noboa y en la consulta no va a tener el resultado que espera”, sintetizó el experto, para quien el rechazo a las propuestas de reforma del Gobierno pueden dejar “muy mal parado” al presidente de cara al próximo ciclo electoral.

Invasión a Embajada Mexicana cayó mal entre los ecuatorianos

Los últimos procesos electorales en Ecuador parecen haber estado marcados indefectiblemente por las disputas entre correístas —afines al expresidente Rafael Correa (2007-2017)— y anticorreístas. Noboa, advirtió Iturralde, “en una buena estrategia política había logrado salirse de ese eje” que, en gran medida, explicaba el “hastío” de los ecuatorianos hacia el sistema político.
Sin embargo, el presidente ecuatoriano parece haber perdido ese diferencial y haberse convertido en parte de “esa misma contradicción” que caracteriza al sistema político ecuatoriano. “El indicador principal de eso es que se haya metido en una embajada para sacar a un correísta que ni siquiera tenía orden de captura”, observó.
“La invasión a la Embajada no movió ninguno de los votos del correísmo, que tiene entre el 25% y el 30% del electorado, ni los del anticorreísmo, que tiene entre el 25% y el 30%. Pero la población que no está dentro de esa polarización y que es el electorado en disputa, se llevó una muy mala impresión de lo sucedido”, explicó el analista.
Para Iturralde, la crisis diplomática con México también se suma al diferendo con Rusia generado cuando el Gobierno de Noboa anunció que enviaría a Ucrania materiales bélicos que Ecuador había adquirido a Rusia, en el marco de un intercambio con EEUU. El anuncio despertó el malestar del Gobierno ruso y hasta puso en suspenso las exportaciones de bananos ecuatorianos a Rusia, uno de sus principales mercados.
Iturralde remarcó que ese episodio fue “el primer gran error” político y diplomático de Noboa y generó un “antecedente” que lleva a los ecuatorianos a ver de forma más negativa las sanciones que Ecuador puede recibir por el exabrupto diplomático con México. “La gente sigue hastiada y conforme pase el tiempo va a sentirse más hastiada”, sintetizó.
(Sputnik)
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