Por Morelia, con Atzimba, Eréndira y Tzetzangari, Princesas que se Enamoraron del Hombre Equivocado ¿O no lo era?

Por Susana Vega López

El Centro Histórico de Morelia no tiene zócalo y es la única ciudad capital sin ese gran espacio y magnífica plaza. Eso sí, cuenta con mil 113 monumentos que dan testimonio de su historia arquitectónica lo cual fue motivo para que fuera declarado en 1991, como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Una catedral, iglesias, capillas, plazas, museos, conventos, teatros y más, hacen de la capital michoacana un lugar indiscutible para visitar.

Sus inmuebles históricos y coloniales emblemáticos construidos con cantera rosa lo hacen un destino único, de incomparable belleza. Morelia se destaca porque es una ciudad con encanto. Su Centro Histórico no está delimitado a un Zócalo y por lo tanto no está limitado, ya que fue planeado en 271 hectáreas en donde se asientan 15 plazas que dan ese particular toque de elementos que en conjunto son testimonio de una historia arquitectónica de México.

Se conoce a Morelia como la “Ciudad de la Cantera Rosa”, un destino que ofrece mucho a los visitantes, quienes pueden admirar su bella arquitectura, conocer sus invaluables recintos que forman parte del patrimonio, deleitarse con su amplia variedad gastronómica, enterarse de sus leyendas, saber de sus tradiciones, y hasta adquirir inigualables artesanías.

Los monumentos representan una enorme oferta cultural y cada uno de ellos tiene una historia o leyenda interesante que cuando se conoce le dan mayor realce. Si bien la Catedral de Morelia es un referente, existen otros sitios que merecen ser comentados como la Fuente de las Tarascas.

No es la fuente más antigua, pero sin duda es la más popular de la ciudad de Morelia. Se localiza en la intersección del Acueducto y la avenida Francisco I. Madero (antes Calle Real). Se trata de tres figuras de bronce que representan a tres mujeres purépechas del siglo XVI con el torso descubierto que cargan una bandeja llena de frutas.

Se trata de Atzimba, una joven y bella princesa purépecha que en los tiempos de la Conquista se enamora un español; Eréndira, una hermosa guerrera que combatió a los españoles para no rendirles tributo y preservar sus raíces. Cuenta la leyenda que aprendió a montar a caballo con el que hizo frente a los conquistadores y aunque se enamoró de un fraile, se mantuvo casta y optó por aliarse con el enemigo; Tzetzangari, otra princesa que se enamoró del hombre equivocado. De tanto llorar formó el lago Zirahuén.

(Cabe señalar que Zirahuén es un espectacular cuerpo de agua de intenso azul que forma parte del sistema lacustre del estado y se encuentra entre Pátzcuaro y Santa Clara del Cobre, por donde se puede acceder por la carretera libre o si se prefiere por la desviación de la autopista Pátzcuaro-Uruapan).

En 1984 se colocó la actual Fuente las Tarascas cuya elaboración estuvo a cargo del escultor José Luis Padilla Retana como un tributo a las mujeres y a la cultura purépecha. Con anterior hubo otra con las mismas princesas, que permaneció en el lugar desde 1931 hasta 1967.

Sin lugar a dudas, la Catedral Metropolitana de Morelia es un gran distintivo. El majestuoso edificio de cantera rosa es de estilo barroco tablerado. Su construcción se inició en 1660 y concluyó en 1744. Entre los tesoros que guarda están el Manifestador de plata estilo barroco del siglo XVIII; la Pila Bautismal de plata, de estilo neoclásico, también del siglo XVIII; el Órgano Monumental, de principios del siglo XX que consta de 4600 flautas o voces; la imagen del Señor de la Sacristía, elaborada con la técnica prehispánica de pasta de caña de maíz, del siglo XVI, entre muchos más.

También el Palacio de Gobierno de Morelia es una edificación estilo barroco y cuenta con dos niveles y tres patios; su fachada frontal es una de las más bellas de la ciudad. En su interior se encuentran murales del pintor michoacano Alfredo Zalce quien, ayudado por Juan Torres Calderón, retrató escenas de la historia de Michoacán, así como diversos pasajes de la revolución mexicana.

El Palacio Clavijero es otro de los atractivos con historia, que fue construido bajo la influencia barroca como se puede observar en el patio central y en sus salones. Actualmente funge como centro cultural con el propósito de impartir cursos y crear un espacio de convivencia.

Un atractivo más es el Acueducto. Se trata de una de las construcciones coloniales mejor conservadas en México ya que la mayor parte de su estructura es original y su belleza no se ha mermado con el paso de los siglos.

Uno de los sitios más visitados es el Templo y Exconvento del Carmen: Entre 1593 y 1619 se edificaron las áreas del que fuera recinto de la orden de las Carmelitas. Este sitio fue remodelado cuando el inmueble se destinó para la Casa de la Cultura de Morelia. En los muros del edificio aún se conservan los restos de un fresco sobre la Sagrada Familia.

El Museo Regional Michoacano es también emblemático. Se encuentra en una histórica casona barroca del siglo XVIII que perteneció a distinguidos personajes de la antigua Valladolid, hoy Morelia. Entre estas importantes personalidades destacan Isidro Huarte, quien fue padre de la emperatriz Ana María Huarte, y la señora Francisca Román de Malo, quien fue dama de honor de la emperatriz Carlota.

Se recomienda visitar la Escuela del Conservatorio de las Rosas, una edificación de 1595 que perteneció al Convento Dominico de Santa Catalina de Siena. En 1743 pasa a ser el Colegio de Santa Rosa de Santa María -el primer conservatorio de América- y a mediados del siglo XX funge como Escuela Superior de Música Sacra, ahora Conservatorio de las Rosas.

Si visitas Morelia goza de su gastronomía y de la hospitalidad de sus habitantes que hacen que los turistas tengan una experiencia inolvidable.

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