Pésimas Cuentas Sobre Bosques y Selvas Rinde México al Mundo

A la Vuelta de la Esquina

*Persiste Amenaza de Construir Trenes Sobre Selva

*En 20 Años la Destrucción del Bosque, Acelerada

*Reducida la Producción Mundial de Papel y Cartón

Por Iván Ruiz Flores

El Día Mundial de los Bosques está a unos reflexivos pasos. Es el próximo sábado y no vamos a rendir buenas cuentas, porque mientras se cierne la amenaza de la construcción de trenes sobre las selvas, un buen número de hectáreas de sus bosques ha desaparecido. En 16 años -entre 2001 y 2017- perdió 3.2 millones de hectáreas.

A principios de del siglo XXI, México tenía aproximadamente 64 millones de hectáreas de bosques de clima templado y selvas que abarcan el 32% del territorio nacional. Adicionalmente contaba con 56 Millones de hectáreas de matorrales y cerca de 2 Millones más de vegetación hidrófila.

En aquel tiempo, según la FAO, aproximadamente 80% de los bosques y selvas del país se encontraban bajo régimen de propiedad social, constituidos en alrededor de 8,500 núcleos agrarios, vinculadas directamente con los recursos forestales para la obtención de sus principales satisfactores.

Desde entonces se advertía que la remoción anual de madera era del orden de los 56 millones de metros cúbicos por año (incluyendo madera rural e industrial-PEF 2025, 2001-) y que se utilizan más de 1,500 productos forestales no maderable.

Adicionalmente, dijeron, varios centros urbanos dependían en gran medida de los servicios ambientales generados por los bosques aledaños, así como para la protección al agua y al suelo. La contribución directa del sector forestal era de 5,000 millones de dólares por año (0.81% del PIB nacional –año base 2000-) y generaba alrededor de 100,000 empleos permanentes cuyo sueldo era de tres a cuatro veces superior al sueldo derivado de actividades agropecuarias.

Los problemas principales del sector forestal eran y son: inseguridad de la tenencia de la tierra, organización insuficiente de los ejidos y comunidades como unidades de producción forestal comercial; sobre explotación localizada del recurso; un comercio exterior de productos forestales con una balance negativo de 12,000 millones de pesos (costo del año 2000) anuales; un sector privado con una crisis de competitividad internacional; degradación del medio ambiente; y un inadecuado marco institucional y legal para promover la producción forestal sustentable, lo que resulta en altos costos de transacción, caracterizado además por una falta de continuidad administrativa y de políticas.

En aquel tiempo, México era uno de los 12 países del mundo considerados como megadiversos, ya que en conjunto albergaban entre el 60 y el 70% de la biodiversidad total del planeta.

Además, ocupaba uno de los primeros lugares en tasas de deforestación en el mundo, con estimaciones de entre 75,000 ha/año a cerca de 1.98 millones de hectáreas por año. Las estimaciones oficiales mostraban una pérdida de vegetación arbolada de cerca de 1.08 millones de hectáreas por año, cifra que se reduce a 775,800 ha/año si solo se consideran bosques y selvas.

¿Qué les hemos hecho en los últimos 20 años a nuestras selvas y bosques?

¡Destruirlos!

De ahí que el pasado mes de diciembre en Roma la FAO haya advertido que la producción y comercio mundial de los principales productos madereros -como la madera en rollo industrial, la madera aserrada y los tableros a base de madera- han alcanzado su nivel más alto desde que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura comenzó a registrar estadísticas forestales.

Según los nuevos datos, en 2018 se produjeron y comercializaron volúmenes récord de productos madereros en todo el mundo. El valor del comercio internacional aumentó un 11 por ciento con respecto a 2017.

El aumento más rápido se produjo en América del Norte, Europa y la región de Asia y el Pacífico, impulsado en gran medida por el crecimiento económico.

Advirtió el organismo que la producción de madera aserrada creció un 2 por ciento en todo el mundo en 2018 y alcanzó -al igual que la producción de tableros- un máximo histórico. La producción y comercio mundial de pulpa de madera también se incrementó en un 2 por ciento, situándose en 2018 en 188 y 66 millones de toneladas respectivamente.

En 2018, la producción de madera en rollo industrial creció un 5 por ciento a nivel mundial y alcanzó una producción récord de 2.030 millones de m3.

Por el contrario, la producción mundial de papel y cartón se redujo en un 2 por ciento en 2018. La producción papelera se estancó en Europa y América del Norte, y disminuyó en África y la región de Asia y el Pacífico.

La producción de papel de escritura e impresión se redujo un 4 por ciento -el nivel más bajo desde 1996- como consecuencia del desarrollo de la tecnología digital.

 

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