
El peso mexicano y la bolsa se hundieron el viernes en línea con un derrumbe generalizado de los mercados en el exterior ante preocupaciones de una recesión global después de que China anunció medidas de represalia a los aranceles anunciados esta semana por el presidente estadounidense, Donald Trump.
En medio de la rápida ola de liquidaciones, el jefe de la Reserva Federal, Jerome Powell, reconoció que los gravámenes del mandatario podrían traer consecuencias económicas, como un aumento de la inflación y una desaceleración del Producto Interno Bruto.
Bajo este contexto la moneda mexicana cotizaba en 20.4430 por dólar casi al final de los negocios, con una depreciación de un 2.6% frente al precio de referencia de LSEG del jueves, cuando avanzó a sus mejores niveles desde noviembre animada porque México fue excluido de las imposiciones tarifarias de Trump.
Sin embargo, el viernes sucumbió a una oleada de aversión al riesgo luego de que China anunció aranceles del 34% sobre los productos estadounidenses.
“Hay mucha incertidumbre y mientras tanto todo mundo está vendiendo porque esto implica el escenario natural de una estanflación -estancamiento económico con inflación-“, dijo Marco Oviedo, estratega senior para América Latina de la firma XP Investments. “¿Quién va a invertir con esta situación?”.
A nivel local, los inversores encontraron señales negativas adicionales en un débil reporte de la confianza de los consumidores, cuyo índice principal descendió en marzo por quinto mes consecutivo para ubicarse en su menor nivel en año y medio.