
Nissan Motor informó que detendrá los nuevos pedidos de dos modelos de SUV Infiniti fabricados en México para el mercado estadounidense, después de que entraron en vigor los nuevos aranceles impuestos por el presidente Donald Trump.
La compañía había anunciado planes para poner fin a uno de los dos turnos a finales de este mes, aunque ahora dio marcha atrás
Poco antes, la Automotriz Stellantis anunció que suspende producción en México y despedirá a 900 empleados en EU.
La automotriz japonesa dijo que está pausando cualquier pedido adicional en Estados Unidos de los SUV Infiniti QX50 y QX55 para el mercado estadounidense ensamblados en su planta conjunta COMPAS en Aguascalientes.
Estos modelos podrían tener ya aranceles de hasta 52 por ciento, sumando los anuncios de Trump de marzo y abril.
Sin embargo, Nissan espera que la producción de estos modelos siga para ser vendidos en otros mercados.
Nissan también dijo que mantendrá dos turnos de producción del SUV Rogue en su planta de Smyrna, Tennessee.
Por su parte Stellantis NV anunció el jueves el despido temporal de 900 trabajadores en cinco instalaciones de Estados Unidos tras el anuncio arancelario del presidente Donald Trump, al tiempo que pausará de forma temporal la producción en una planta de ensamblaje en México y otra en Canadá.
El fabricante de camiones Ram y Jeep dijo que las plantas estadounidenses afectadas son instalaciones de tren motriz y estampado que proporcionan piezas para las dos fábricas en México y Canadá que están paradas.
La planta de Stellantis STLAM.MI Windsor Assembly, donde se ensamblan las minivans Chrysler Pacifica y Voyager y el Dodge Charger Daytona, estará fuera de servicio durante dos semanas, mientras que Toluca Assembly en México, donde se fabrican el Jeep Compass y el Jeep Wagoneer S, estará fuera de servicio durante abril, dijo la compañía.
Los fabricantes de autos están tratando de averiguar cómo responder a un arancel de importación del 25% sobre los automóviles importados que entró en vigor el jueves. La tasa arancelaria básica de Estados Unidos para las importaciones de automóviles es del 2,5%.
Las firmas que importan vehículos de Canadá o México pueden deducir el valor de las piezas estadounidenses del gravamen del 25%.
En una carta enviada a los empleados el jueves por la mañana, Antonio Filosa, director de operaciones de Stellantis para América, dijo que la empresa “sigue evaluando los efectos a medio y largo plazo de estos aranceles en nuestras operaciones”.
“Pero también hemos decidido tomar algunas medidas inmediatas, incluida la interrupción temporal de la producción en algunas de nuestras plantas de montaje canadienses y mexicanas”.
“Estas acciones afectarán a algunos empleados de varias de nuestras plantas de estampación y trenes motrices de Estados Unidos que apoyan estas operaciones”, agregó.
El presidente del sindicato United Auto Workers, Shawn Fain, afirmó que “Stellantis sigue jugando con la vida de los trabajadores (…) Estos despidos son una decisión totalmente innecesaria que está tomando la empresa”.
La Casa Blanca declinó hacer comentarios inmediatos sobre los recortes temporales de empleo en Stellantis
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