
Yo Campesino
*¿Y si la president(a) asumiera papel de Estadista y no de subordinación?
Miguel A. Rocha Valencia
Más allá de lo que ocurra en el tema de aranceles que unilateralmente impondrá Donald Trump al mundo y a Estados Unidos la verdad es que el gobierno de México se ve sumiso, entreguista y en espera de que le suelten migajas “gracias” a su buen comportamiento.
Con todo y la demagogia presidencial de los 800 mil millones de pesos regalados al pueblo agradecido a través de los programas sociales y con los cuales afirma se salvará a México, la verdad es que se viene la noche y no sólo por los aranceles sino por la malísima administración del país donde la 4T no sólo muestra incapacidad para gobernar sino que también presume como sello distintivo, altos niveles de corrupción y con ello, de opacidad e impunidad.
Ni uno sólo de los pecados cometidos por sus distinguidos miembros y “simpatizantes” a quienes les llegó la luz cuatrotera, es castigado, por el contrario, se le justifica y victimiza.
Por ello es necesario dejar al menos un testimonio de lo que sucede cuando en México se pierden 277 mil empleos, se cae por tercer mes consecutivo la percepción de los empresarios sobre la situación económica de acuerdo con datos del Inegi cuyo Indicador Global de Opinión Empresarial (IGOE) se ubicó en 49.3 puntos con disminución mensual de 0.8 unidades.
Lo anterior implica que el ánimo de invertir en México se desplomó 12.8 puntos y eso no tiene nada que ver con los aranceles de Trump ya que la medición corresponde a finales de diciembre, lo cual implica que los factores d ela caída son el temor o incertidumbre por la reforma Judicial y la pantomima de la elección donde ya se tiene a los ganadores y como en las presidenciales ya solo falta que la gente salga a votar.
Esto debe preocupar más a los mexicanos porque a los cuatroteros lo que sucede es “anillo al dedo” pues el temor y la incertidumbre son parte de su estrategia pues más “agradecidos” a quienes reciben dádivas, por eso entre más desempleo y pobreza, mejor para este gobierno donde no hay estadistas sino demagogos.
La prueba es clara, a principios de 2024, había un 51 por ciento de los cerca de dos mil empresarios ligados a Coparmex dispuestos a invertir, se lo dijeron a la entonces presidenta electa quien ofreció “revistar” las reformas que le dejó su mentor, pero luego con todo el aparato del poder las apoyó y estamos a la vista del mayor fraude jamás visto, una elección política al servicio de la 4T y si a eso se agregan los aranceles, mucho peor.
Por eso insistimos, un estadista reconocería el error que se comete, los de la 4T sólo son demagogos que viven de la pobreza como bandera y de las mujeres, pero sin justicia.
No esperemos que cambien, no pueden, son así buscaron el poder el poder mismo no por el bien del país sino de su cártel donde se protege a criminales y donde no hay testigos.
De ahí que no alcancen a balbucear siquiera lo que las organizaciones campesinas reclaman o la justicia que exigen familiares de asesinados y desaparecidos. A lo más que les alcanza es a repartir dinero presupuestal que cada día se vuelve más escaso con una deuda que como bola de nieve nos aplasta y supera ya en intereses los recursos de regalo, los famosos 800 mil millones frente al billón 200 mil millones de pesos que cuesta el servicio de la deuda, sin contar los 500 mil millones adeudados por Pemex a sus proveedores.
Estamos mal y lo peor es que en el gobiernito de cuarta sólo atinan a decir “lo que usted diga señor Trump” para ver si con eso recibimos un “trato preferencial”. No. No se trata de cabeza fría sino de incapacidad para asumirse como un gobierno real, inteligente y patriótico, que no patriotero.
Ya están en puerta las manifestaciones; los campesinos encabezados por la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas que comanda Álvaro López Ríos van a colapsar la ciudad en los próximos días, las mujeres harán lo propio y el México bronco no tardará en despertar, seguro.
Trump va con todo y todo nos va a costar más, incluyendo el maíz transgénico con sus 32 millones de toneladas para este año; la utopía que nos van a platicar del plan de respuesta va a ser más de lo mismo, no hay más que un camino, trabajar en serio, recuperar instituciones de fomento a la producción y de financiamiento con inversión pública en vez de comprar las encuestas de popularidad que nos salen muy caras.
Por lo pronto en EU se caen las bolsas, retrocede la confianza de los consumidores, las ventas al menudeo decrecen y se cae el índice de Política Económica. Todo eso, ya se refleja en México, Trump no se mide y golpea a su propia economía, por eso si algo va a solucionar la actual crisis, serán los mismos estadunidenses.
Foto: web