No soy Monedita de oro

Por Alberto Mena Mallén

La frase que quedará para la posteridad, “no soy monedita de oro”, dicha por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador quien, como es su costumbre, emplazó y retó a quienes no concuerdan con sus políticas y decisiones a que, con la ley que el mismo impulsó de la revocación de mandato, lo saquen de la primera magistratura en 2022.

Todos los días se ha generado una campaña, -de la que el presidente pidió una tregua-, que va en aumento, -sobre todo en redes sociales-, desde que comenzó la pandemia del Coronavirus, donde se comenzaron a organizar diversos grupos de ciudadanos, entre ellos los empresarios, a quienes no quiso apoyar ante la gravedad de la crisis de salud y económica que se vive por este mal que nos azota en el mundo desde comienzos del presente año, pero que se vio acrecentado en México a partir de fines de febrero y que va agudizándose a mitad de quincena de abril.

A “El Peje” le critican que no ha logrado ser el presidente que dijo sería, que sigue en campaña como candidato y dividiendo al país con sus dichos, provocaciones y acciones que no van acorde con los tiempos que se viven de crisis para México y para todos los ciudadanos. Se señala que sus decisiones no han sido las correctas y que por ello nos ha metido en problemas serios para la viabilidad de la República, como la pérdida de empleos y un dólar más caro, entre otros.

Para enfrentar al Coronavirus dejó a los especialistas para que conduzcan las políticas públicas que han sido constantemente criticadas por aplicarlas tardíamente, lo que hizo que se pensara que él se lava las manos, ante el grave conflicto que tendrá que enfrentar su gobierno. No se preparó la estrategia a pesar de que se tenía todo para hacerlo con antelación y que se dio prioridad al asunto económico que a la salud de la población.

Él fue un factor importante para que la gente no confiara y no creyera en lo grave que pueda afectar a las personas, ya que muchos continuaron con su vida y actividades diarias como si nada sucediera, debido a las invitaciones que realizó en diversas ocasiones para que se apoyara a los changarros. Por ello, hubo críticas y cometarios muy negativos de su persona en diversas partes del país y del orbe a través de noticieros y opiniones de jefes de Estado o sus representantes.

Otro punto que sigue en la palestra es el de la falta de apoyo a las Pymes, las cuales generan la mayor cantidad de empleo en el país, a quienes ni siquiera les aplazó el pago de los impuestos (porque éstas no pueden generar ingresos) por la decisión que se tomó para que los mexicanos permanezcan en casa y evitar los contagios masivos. Al contrario, les exigió que pagaran sus impuestos.

Al cerrar muchas empresas y negocios, se han perdido miles de empleos y los trabajadores se han quedado sin ingresos, pero el presidente no se movió ni un ápice en su decisión de apoyar fiscal y financieramente a los mismos, lo que provocó el disgusto y enojo de los dueños de los negocios, particularmente de los grandes empresarios que están apoyando una campaña para destituirlo del cargo.

Lo que se consiguió, a última hora, ha sido que se paguen posteriormente las cuotas al Instituto Mexicano del Seguro Social, con lo que se da un pequeño respiro a las empresas y negocios en el país, pero se ha considerado que no es suficiente por las grandes pérdidas que ha generado el cierre de las mismas por lo del asunto del Covid-19.

Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, ante este hecho generó un programa de apoyo a los afiliados a las lecherías Liconsa, a quienes se les entregarán vales de 350 pesos para tres quincenas, con lo que podrán adquirir diversos productos en los pequeños negocios que se encuentran dentro de cada una de las alcaldías beneficiadas, con lo que busca disminuir el enojo de quienes están siendo afectados por esta crisis de salud.

Hay muchos asuntos criticables, según los mensajes emitidos en las redes sociales, y uno más fue el caso del petróleo, que trae de cabeza a las finanzas nacionales, debido a que su precio bajó cerca de los 10 dólares por barril y por la determinación que se tomó de no reducir 400 mil barriles diarios en la producción nacional, acorde a la petición de los países de la OPEP que pretenden retirar cerca de 10 millones de barriles de la oferta mundial con el fin de subir el precio del barril.

En México sólo lo hará con 100 mil barriles y López Obrador solicitó el apoyo del presidente norteamericano Donald Trump para que lo apoyara con 250 mil barriles diarios, mismos que serán reembolsados cuando las condiciones así lo permitan. Hubo quienes hicieron cuentas numéricas de lo que se perderá por haber tomado este camino de negociación.

Y vuelvo a insistir, en el gobierno federal, muchas dependencias, así como los propios titulares de las mismas, carecen de un adecuado plan o programa de comunicación social que evite malos entendidos o severa desinformación para la población, asunto que se cubre tanto por las fake news como por verdaderos profesionales de mensajes, quienes caminan delante del equipo que se encarga de esta tarea en el gobierno federal. Aquí, no han importado los ejércitos de bots.

La información que se maneja es muy parcial y no hay planes para explicar con mayor profundidad las acciones gubernamentales a los mexicanos, quienes tienen que valerse de las redes sociales y de los medios tradicionales de comunicación e información, los cuales muchas veces manejan datos sesgados o incompletos de lo que acontece en la vida nacional.

Hay entrevistas y reportajes del personal inmerso en los hospitales que muestran la gravedad de la situación. Lo que hace mucha falta es buena y veraz información, ya que todavía existen personas que no creen que el Coronavirus sea tan contagioso y letal como lo señalan las autoridades y las notas que se publican al respecto.

Lo que preocupa a muchos mexicanos es la carencia de material hospitalario hacia los trabajadores de la salud, los que hasta la fecha continúan realizando manifestaciones en demanda de los insumos necesarios para su labor, lo que ha provocado un sinfín de contaminación entre el personal mismo.

También preocupa a los derecho-habientes del IMSS y del ISSSTE la falta de preparación del personal en los protocolos y procedimientos que se deben llevar a cabo en el manejo de los pacientes con el Covid-19, ya que se ha emitido información del mal manejo que se da a las personas infectadas, las que a su vez contaminan a muchas más sin conocerlo.

fermallen@gmail.com

 

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