El conflicto militar con Irán dejó a Estados Unidos con un importante déficit de municiones, particularmente de misiles utilizados para la defensa aérea y ataques de largo alcance, por lo que recuperar sus reservas podría tomar varios años y requerir miles de millones de dólares.
De acuerdo con un análisis de Bloomberg publicado por El Financiero, las existencias de sistemas como los Patriot, THAAD y Tomahawk se encuentran bajo presión después del elevado consumo registrado durante la guerra.
Aunque el presidente Donald Trump ha asegurado que Estados Unidos produce más armamento que nunca, informes y análisis citados por Bloomberg señalan que la industria militar estadounidense todavía enfrenta limitaciones para incrementar la fabricación al ritmo necesario.
Uno de los principales problemas es que las fábricas no cuentan actualmente con la capacidad suficiente para producir de manera inmediata las cantidades requeridas. Ampliar la producción demandaría nuevas instalaciones, proveedores y trabajadores, además de inversiones millonarias.
Reponer misiles podría tomar hasta cuatro años
Los cálculos citados en el análisis indican que recuperar las municiones consumidas durante el conflicto podría requerir entre dos y cuatro años de producción, incluso considerando los niveles máximos actuales de fabricación.
Los plazos de entrega también representan un obstáculo. La producción y entrega de un misil PAC-3 MSE puede superar los dos años y medio; un THAAD requiere menos de tres años, mientras que un Tomahawk puede tardar más de tres años desde que se realiza el pedido hasta que llega a las Fuerzas Armadas.
Con estos tiempos, la recuperación de las reservas estadounidenses podría extenderse hasta 2029, siempre que se cumplan una serie de condiciones presupuestarias e industriales.
Entre ellas se encuentran que el Congreso apruebe oportunamente los recursos, que los acuerdos de compra se conviertan en contratos, que los fabricantes mantengan los ritmos de producción y que el conflicto no genere un consumo adicional considerable de misiles.
El Pentágono busca aumentar la producción
El presupuesto estadounidense para el año fiscal 2027 contempla una adquisición considerable de municiones. Entre las previsiones se encuentra la compra de 857 misiles THAAD.
Sin embargo, esa cantidad representa un desafío para la industria. A la capacidad actual de producción, fabricar 857 unidades equivaldría a alrededor de nueve años de producción, aunque el Pentágono pretende elevar el ritmo hasta 400 misiles anuales.
Washington también ha establecido acuerdos plurianuales para impulsar la fabricación de municiones consideradas estratégicas. No obstante, varios de estos acuerdos todavía necesitan convertirse en contratos concretos para que las empresas tengan incentivos suficientes para ampliar sus plantas y contratar personal.
Otro problema son los llamados cuellos de botella industriales, entre ellos la producción de motores de cohete de combustible sólido, sistemas de guiado y materiales energéticos.
El análisis advierte que aumentar la producción no será suficiente para recuperar rápidamente las reservas utilizadas durante la guerra con Irán y, al mismo tiempo, mantener un arsenal preparado para un eventual conflicto futuro.
El escenario plantea así un desafío para Washington: Estados Unidos está consumiendo algunas de sus municiones críticas a una velocidad superior a la que actualmente puede reponerlas.
