La presidenta Claudia Sheinbaum eligió nuevamente el trabajo artesanal mexicano para encabezar su segundo Grito de Independencia desde el balcón central de Palacio Nacional.
Durante la ceremonia del 15 de septiembre de 2026, la mandataria lució un atuendo compuesto por una chaqueta negra bordada con flores multicolores y una falda negra de corte recto, una pieza que rindió homenaje a la tradición textil del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca.
El diseño fue elaborado por integrantes del Taller Biulú, un colectivo de artesanas y personas muxe zapotecas de Juchitán, Oaxaca, dedicado a preservar y revitalizar la tradición del traje regional istmeño.
El taller fue fundado en 2017 por el poeta Elvis Guerra, después del terremoto que afectó gravemente a la región del Istmo de Tehuantepec. Desde entonces, el proyecto ha buscado mantener viva la elaboración colectiva de prendas tradicionales y el trabajo de las bordadoras de la comunidad.
La chaqueta que portó Sheinbaum destacó por sus flores bordadas en tonos rojo, morado, rosa, azul y verde, sobre un fondo negro. El diseño contrastó con la sobriedad de la falda y permitió que el trabajo artesanal fuera el elemento central del atuendo.
El significado de la prenda está ligado a la tradición textil zapoteca. En la región del Istmo, los huipiles y enaguas forman parte de momentos importantes en la vida de las mujeres y representan una tradición transmitida entre generaciones.
Con esta elección, la presidenta volvió a colocar en uno de los actos cívicos más importantes del país el trabajo de artesanas mexicanas y las expresiones culturales de los pueblos originarios.
El atuendo de 2026 marcó además un contraste con el que utilizó durante su primer Grito de Independencia, en 2025, cuando portó una falda morada y una prenda superior con bordados elaborados por artesanas de Tlaxcala.
Para esta ocasión, Sheinbaum optó por un homenaje al Istmo de Tehuantepec, una de las regiones con mayor riqueza y reconocimiento en la tradición textil mexicana.
