Los Dados de Dios
NIDIA MARÍN
Y como cantan los niños…
“Septiembre, mes de la Patria, / con gusto te veo llegar / ya que todas nuestras glorias / nos vienes a recordar…”
Pero… Empiezan como festejos patronales y terminan en tragedia.
Los santos patronos no son los responsables de la falta de raciocinio de los habitantes de algunos pueblos del país, cuando estallan los artefactos de las fiestas patronales.
Pero en México la historia se repite… los siglos pasan, los conocimientos avanzan y se distribuyen en poblados y comunidades mexicanas, pero no en todas, por lo que las decenas de niños, jóvenes, adultos y ancianos quemados siguen aterrando a la provincia mexicana
Urge que la Secretaría de la Defensa Nacional se de una vuelta por las pequeñas poblaciones para asegurarse de que cuando son las fiestas patronales, la pirotecnia sea utilizada correctamente y, sobre todo, guardada en sitios especiales que no sean los templos de las comunidades.
La Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos es la que regula el uso de los mismos, pero pareciera que hay olvido sobre los pequeños poblados, donde los organizadores de las fiestas deben tramitar permisos extraordinarios ante las autoridades militares o en las alcaldías.
De ahí que los alcaldes también sean responsables cuando ocurren este tipo de tragedias, como la más reciente ocurrida en Santa María Canchelsdá, perteneciente a Temascalcingo, Estado de México, donde murieron 10 personas en el atrio de la iglesia, al festejar a Nuestra Señora de la Luz.
El peor error fue que en el templo habían sido resguardados los explosivos.
De ahí que tanto las parroquias como las autoridades civiles sean los responsables de esas muertes.
FALLECIDOS RECIENTES
FUERON 10 EN EL POBLADO
Con este caso suman ya seis los ocurridos en lo que va del Siglo XXI. Se calcula que por estallidos de gas y pirotecnia han fallecido decenas de personas.
Por ejemplo, además de los más recientes 10 muertos, en otros poblados los ha habido. Como en el mercado de San Pablito, en Tultepec, en diciembre de 2016, donde hubo 42 muertos.
O en el propio Tultepec en julio de 2018 donde los muertos sumaron 24.
Hay quienes piensan que en ese poblado ya deberían de evitar esos festejos, puesto que no aprenden a manejar productos peligrosos.
Las tragedias de este tipo de estrenaron en este siglo en el 2002 en Veracruz, con 30 muertos en el mercado y una explosión en un puesto callejero de venta de cohetes para el Año Nuevo.
Los más recientes, fueron en Xolalpa, Teotihuacán cuando los abanicos de un castillo fallaron y detonaron frente al público dejando 18 lesionados.
También en San Bartolomé Tenango, Tlaxcala, una explosión junto a un atrio cobró vidas y dejó decenas de heridos, durante los festejos patronales.
Urge, pues, que en los pueblos se lleven a cabo talleres en escuelas y en iglesias sobre el peligro del uso de la pólvora y, en todo caso, cómo debe tratarse.
Asimismo, dicen los que han trabajado estas tragedias, se deben delimitar las zonas donde se hace la quema y enseñar a la comunidad que solamente los expertos adultos, identificados por sus nombres, pueden encender los fuegos artificiales en áreas cerradas al público.
Además, se deben colocar carteles donde se diga que la pólvora no es un juguete y que deben cuidar a sus hijos.
Estos festejos comunitarios nacieron en el siglo XVI a la llegada de los frailes españoles y la evangelización.
Así, en la actualidad incluyen misas, rezos del Rosario, procesiones y evangelización. Además, hay misas solemnes, rezos y procesiones.
En cuanto a la pirotecnia, son muy famosos en todo el país los llamados “castillos” de fuego y la quema de cohetes, como ofrendas de fe.
Las organizaciones de los festejos las realizan los pobladores, por lo que resulta terrible en las comunidades que ocurran este tipo de tragedias.
Entre las fiestas patronales más concurridas en México está el 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe, la fiesta religiosa más grande de la República, fechas en las que arriban millones de peregrinos a la Ciudad de México.
Otras fiestas patronales son, por ejemplo: el 4 de octubre, San Francisco de Asís, en San Francisco Peribán, Michoacán, con procesiones, bandas de música y danzas de la región.
También la Fiesta de Santa María Magdalena en Xico, Veracruz o la Danza de los Voladores y Fiestas de San Miguel Arcángel el 29 de septiembre, en San Miguel de Allende, Guanajuato; la Feria de la Pirotecnia en Tultepec; Santo Domingo de Guzmán, en Yucatán; de Los Chinelos, en Morelos, en municipios como Tlayacapan o de Santa Cecilia en Taxco.
Como dicen las Mañanitas, de Chucho Monge a la Virgen de Guadalupe:
“A ti Virgencita / mi Guadalupana/ hoy quiero ofrecerte un canto valiente/ que México entero te brinda sonriente
“Y quiero decirte / lo que tú ya sabes/ que México te ama/ que nunca está triste/ porque de nombrarte el alma se inflama…”
“Yo se que en el cielo / escuchas mi canto / y se que con celo nos cubre tu manto/ Virgencita chula eres un encanto…”
