La presidenta rechazó que exista una ruptura con López Obrador y aseguró que no hay grupos de “claudistas” y “obradoristas” dentro de la Cuarta Transformación
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las versiones que apuntan a una supuesta ruptura con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y aseguró que dentro de la Cuarta Transformación no existen dos grupos enfrentados entre “claudistas” y “obradoristas”.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que López Obrador ha sido respetuoso con su administración y que no interviene en las decisiones de su gobierno.
Sheinbaum explicó que el expresidente actualmente mantiene una vida alejada de la actividad política y que su papel es distinto al que desempeñó durante su sexenio.
En ese sentido, destacó que López Obrador ha optado por la reflexión, mientras que corresponde a quienes actualmente tienen responsabilidades públicas llevar adelante las acciones de gobierno.
La presidenta rechazó así las versiones que pretenden presentar diferencias entre ambos liderazgos como una fractura dentro del movimiento de la Cuarta Transformación.
“No hay claudistas ni obradoristas”, sostuvo al referirse a las interpretaciones sobre una supuesta disputa interna.
Niega pugna por el caso Rocha Moya
Sheinbaum también calificó como “absolutamente falso” que exista una confrontación interna derivada del caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Las versiones sobre un supuesto enfrentamiento cobraron fuerza después de los acontecimientos políticos registrados en Sinaloa y de las diferencias que algunos sectores atribuyeron a integrantes de Morena.
La presidenta insistió en que esas interpretaciones forman parte de una narrativa que busca generar divisiones dentro del movimiento político que gobierna el país.
“El pueblo pone a los candidatos”
Otro de los temas abordados fue la definición de las candidaturas rumbo a las elecciones de 2027.
Sheinbaum rechazó que exista una disputa entre ella y López Obrador por decidir quiénes serán los candidatos de Morena y negó que alguno de los dos esté imponiendo nombres.
La mandataria afirmó que los procesos deben sujetarse a las reglas del movimiento y, principalmente, a las encuestas.
“El pueblo es el que pone a los candidatos”, señaló.
De esta manera, Sheinbaum busca cerrar las versiones sobre una supuesta fractura dentro de Morena y reafirmar que su gobierno mantiene continuidad con el proyecto de la Cuarta Transformación, aunque bajo su propia conducción.
La presidenta también cuestionó las versiones que atribuyen a López Obrador una influencia directa sobre las decisiones de su administración y consideró que esa percepción minimiza la capacidad de las mujeres para ejercer plenamente el poder político.
Sheinbaum reiteró que existe respeto hacia el expresidente, pero dejó claro que las decisiones del gobierno corresponden a la administración que actualmente encabeza.
