El abogado Abelardo de la Espriella juró este viernes como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, y advirtió su intención “de derrotar sin tregua al narcoterrorismo y a todas las organizaciones criminales” del país, durante su primer discurso como mandatario en una guarnición militar.
Elegido con un discurso de mano dura contra guerrillas y narcos, el presidente ofreció dos caminos a los miembros de las agrupaciones ilegales: “someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano”, dijo rodeado de militares, en Cali.
Horas antes, De la Espriella tomó el juramento a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, acompañado del campesino Luis Felipe Yagüé, de 74 años, invitado de honor del ahora presidente como muestra de apoyo a pequeños empresarios y emprendedores colombianos.
De la Espriella llegó al auditorio acompañado de su esposa, Ana Lucía Pineda, y sus cuatro hijos, todos menores de edad, y fue recibido con aplausos por los más de mil invitados nacionales e internacionales, que esperaron durante más de una hora su llegada.
La llegada de De la Espriella inclina aún más la balanza hacia la derecha comprometida con la guerra antinarco liderada por Trump en Latinoamérica.
Entre los invitados se encuentran el rey Felipe VI de España y los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; Panamá, José Raúl Mulino; República Dominicana, Luis Abinader; Chile, José Antonio Kast, y Honduras, Nasry Asfura, así como el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
También estaban presentes los expresidentes colombianos César Gaviria (1990-1994), Andrés Pastrana (1998-2002), Álvaro Uribe (2002-2010) e Iván Duque (2018-2022), mientras que Ernesto Samper (1994-1998) y el premio Nobel de Paz de 2016, Juan Manuel Santos (2010-2018) no fueron invitados.
Tras el acto en la ceremonia, De la Espriella se trasladará a las instalaciones del Cantón Militar Pichincha, a 2,5 kilómetros del auditorio, donde pronunciará su primer discurso como presidente ante los jefes militares del país.
El abogado millonario de 48 años, que también posee la nacionalidad estadounidense y es aliado de Donald Trump, juró “cumplir fielmente la Constitución y las leyes” en una ceremonia en Cali (suroeste).
