Ismael «El Mayo» Zambada, uno de los fundadores y líderes históricos del Cártel de Sinaloa, emitió un mensaje tras ser condenado a cadena perpetua en Estados Unidos en el que expresó arrepentimiento por el daño causado durante décadas de actividades criminales y ofreció disculpas a las víctimas.
Durante la audiencia de sentencia en una corte federal de Brooklyn, Nueva York, Zambada afirmó que lamenta profundamente el sufrimiento provocado por la organización criminal que encabezó y pidió perdón «a todos los que han sufrido» por las acciones del cártel. Asimismo, aseguró que la violencia que ha golpeado a México durante años debe terminar.
El capo, de 76 años, también dirigió un mensaje a las nuevas generaciones, a quienes exhortó a no seguir el camino del narcotráfico y evitar involucrarse en organizaciones criminales. Reconoció que las decisiones que tomó dejaron un saldo de dolor para miles de familias tanto en México como en Estados Unidos.
La declaración ocurrió después de que un juez federal le impusiera la pena de cadena perpetua por diversos delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas, delincuencia organizada y lavado de dinero. La sentencia pone fin a uno de los procesos judiciales más relevantes contra un líder del narcotráfico mexicano.
Además de la condena de prisión de por vida, la Fiscalía estadounidense solicitó el decomiso de bienes valuados en miles de millones de dólares, al considerar que fueron obtenidos mediante las operaciones del Cártel de Sinaloa.
Aunque sus palabras fueron interpretadas como un gesto de arrepentimiento, las autoridades estadounidenses sostuvieron que Zambada encabezó durante décadas una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo, responsable del tráfico de toneladas de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos, además de una extensa red de corrupción y violencia.
La sentencia de «El Mayo» marca el cierre judicial de una de las figuras más emblemáticas del narcotráfico mexicano, cuyo liderazgo se mantuvo durante décadas lejos de los reflectores, hasta su captura y posterior proceso en territorio estadounidense.
