El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que ordenó a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, suspender todo el comercio con España, en una nueva escalada de tensiones con uno de los aliados de Washington dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Durante su participación en la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, Turquía, Trump calificó a España como un “terrible socio” de la alianza y acusó al gobierno de Madrid de no cumplir con sus compromisos de defensa y de no respaldar las acciones militares impulsadas por Estados Unidos en Medio Oriente.
“España es una causa perdida. No queremos hacer más negocios comerciales con ellos”, declaró el mandatario estadounidense, quien además pidió que se corten de inmediato las relaciones comerciales con el país europeo.
La decisión provocó una inmediata reacción en España. El gobierno del presidente Pedro Sánchez restó importancia a las declaraciones de Trump y recordó que la política comercial de los países miembros corresponde a la Unión Europea, por lo que cualquier medida unilateral de Washington podría enfrentar importantes obstáculos legales y diplomáticos.
Especialistas en comercio internacional señalaron que un embargo total contra España sería difícil de implementar debido a los acuerdos existentes entre Estados Unidos y la Unión Europea y podría derivar en una nueva disputa comercial transatlántica.
Las declaraciones del mandatario estadounidense también impactaron en los mercados financieros, con caídas en la bolsa española y un incremento de la incertidumbre entre inversionistas ante la posibilidad de un nuevo frente de tensión entre ambos aliados.
La confrontación entre Washington y Madrid se ha intensificado en los últimos meses debido a las diferencias sobre el gasto en defensa de la OTAN y la postura española frente al conflicto con Irán, un tema que volvió a dominar la agenda de la cumbre celebrada en Turquía.
