Las dos caras del gobierno

Punto de Vista

Por Jesús Michel Narváez

Reportajes publicados por medios como The New York Times, The Washington Post. Los Angeles Times, The Wall Street Journal, The Guardian de Londres, Financial Times, algunos de India y otros de Francia como Le Monde y Le Figaro y de Alemania Süddeutsche Zeitung y Bild-Zeitung, sobre los presuntos nexos de políticos mexicanos con los cárteles narcocriminales que operan en nuestro país, merecieron el desdén y la descalificación de la presidenta mexicana y sus empleados en las secretarías de Gobernación y Relaciones Exteriores además de las oficinas de comunicación social de todo el aparato federal y a las que se sumaron los sumisos congresistas oficialistas en el Senado y la Cámara de Diputados y exigieron pruebas fehacientes, la revelación de sus fuentes informativas y los consideraron una “campaña de la ultraderecha nacional y extranjera” para desacreditar las acciones del gobierno de México, de la cuatroté.

Sin embargo, un reportaje escrito y difundido por el periodista sinaloense Luis Chaparro y publico el pasado lunes en el que desvela el “misterio” de la extracción de El Mayo y “confirma” que sus fuentes le informaron que fueron elementos del FBI quienes la realizaron, abrieron los ojos de la presidenta y de sus empleados y exigieron al gobierno de Estados Unidos información completa y al mismo tiempo surgió la acusación en contra del exembajador Ken Salazar, quien en adelantos de su libro sobre sus memorias como representante de Washington en México durante cuatro años, por “mentir” al afirmar en su momento haber desconocido de la operación que se realizó para extraer a El Mayo y con firmeza sostuvo que “el gobierno de Estados Unidos no destino un centavo para tal operación”.

Es lo único que exigió el gobierno federal.

Quiero dejar en claro que no busco desacreditar el trabajo de Luis Chaparro, pero en lo particular y bajo el esquema concebido en Palacio Nacional desde que arribó Andrés Manuel López y ha prevalecido en el mundo de la sucesora, me sorprende que la presidenta y la secretaria de Gobernación salieran casi como el dúo dinámico a conceder total veracidad a lo publicado por el periodista.

No pidieron pruebas. No exigieron documentos, No demandaron la revelación de las fuentes. Todo recayó en el valor de las letras escritas por Chaparro.

Ello me incomodó, lo confieso.

Más cuando ocurre el anuncio de la sentencia de El Mayo y cambio de declararse culpable pidió ser recluido en un penal aunque sea de alta seguridad pero en donde haya servicio médico para atender sus enfermedades crónicas a causa de su edad.

Está claro que en política y nacrciminalidad no hay coincidencias.

De acuerdo con el reporte de Chaparro y tomado a pie de la letra por el gobierno federal, elementos del FBI le informaron del operativo en Culiacán, al exhibir el avión en el que el criminal fue traslado a Texas.

En lo personal no me cuadra que elementos del FBI “confiaran” en un periodista, cercano, respetado y aderezado de todas las virtudes existentes, los datos del operativo cuando se trata de un tema clasificado y estimado de seguridad nacional para Washington.

No digo que sea imposible obtener la información clasificada. Sí sostengo que es difícil y en muchas de las ocasiones es proporcionado o filtrada a condición de descubrir a quienes están detrás de una acción, de un hecho consumado o de una operación en preparativo.

¿Cuáles agentes o personal del FBI omitió su responsabilidad de conservar la secrecía de los operativos que realiza por seguridad nacional?

¿Quién, como jefe operativo o superior, dejó que los subordinados revelaran el secreto?

¿Por qué un periodista mexicano, sinaloense, fue seleccionado para obtener la información?

Entiendo que el periodista conserve la secrecía de sus fuentes.

Ante ello, emerge la gran duda: ¿dónde están los servicios de inteligencia militar, de marina, de la seguridad pública federal, de las agencias de inteligencia mexicanas?

Un periodista les entregó la información mediante la publicación del pasado lunes.

Las dos caras del gobierno están sobre la mesa de la observación:

Para responder a las peticiones de detención preventiva urgente con fines de extradición de 10 políticos sinaloenses, el gobierno federal hurgo hasta en las Tablas de Moisés alguna rendija para cumplir. Lo más que halló es que las evidencias proporcionadas en la petición no fueron lo suficientemente sólidas para atenderla.

Hoy en cambio, sin pruebas sólidas, sin demeritar las aportadas por el periodista, Sheinbaum se refiere a Fox y Calderón y el negro preferido, Genaro García Luna, cuyo poder legal terminó en 2012, para desviar la responsabilidad de los 8 años en que Andrés Manuel López y la sucesora, privilegiaron el respeto a los “derechos humanos” de los criminales y omitieron los de las víctimas.

Sin estar en el teatro, están las dos caras que representan la comedia, el drama y la tragedia, en Palacio Nacional realizan la función las 24 horas del día.

No sabemos quién es quién si la presidenta es Talía, y la máscara de llanto denominada como Melpómene, es Rosa Icela y sin género hasta Omar García.

Hay boletos y gratis.

E-mail: jesusmichelnarvaez266@gmail.com, jesusmichelmp@hotmail.com y en

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