ARQ. ESTEBAN MOLET GURRERA
Desde que estudiaba arquitectura siempre hubo propuestas teóricas de ciudades, inclusive en esa época se creó y construyó la ciudad de Brasilia. A pesar de lo interesante que son esos planteamientos de nuevas ciudades, que parten desde las ciudades basadas en unas edificaciones sobre unas autopistas continuas, y últimamente hasta llegan al último concepto en Arabia Saudita, la famosa ciudad en línea, “The Line”, con antecedentes conceptuales desde principios del siglo XX.
THE LINE, LA CIUDAD DEL FUTURO
The Line puede ayudar a abordar los desafíos urbanos tradicionales, como la contaminación, el congestionamiento del tráfico, la desigualdad de oportunidades y la superpoblación: “Podemos construir mejor, tal vez en el desierto, una ciudad sostenible que ofrezca a las personas una mejor vida”. The Line, uno de los proyectos NEOM más importantes del reino de Arabia Saudita, es impresionante.
EL BUEN VIVIR
Creo firmemente que la ciudad sin servicios o con los servicios alejados, como los que hay cuando se instala un centro comercial en el centro de un fraccionamiento, no funciona tan bien como las poblaciones europeas, en las que se tiene a muy corta distancia toda clase de servicios, generalmente integrados en la planta baja de los edificios como cafeterías, tintorerías, fondas, papelerías, peluquerías, tiendas de abarrotes, panaderías, etc., eso que en urbanismo han dado por llamar servicios de barrio, en donde uno va caminando y encuentra solución a todas las necesidades; espero que desarrollos como The Line, incluyan esta manera de hacer ciudad.
Las ciudades extensas como Los Ángeles, llenas de autopistas y viaductos, son un poco invivibles, sobre todo porque las distancias tan largas entre los barrios y los núcleos de servicios hacen necesario el uso de los automóviles; por otro lado, las zonas de trabajo lejanas causan demasiada pérdida de tiempo y los traslados se convierten en horas en las que las personas y las familias se pasan sentadas en los automóviles o en el transporte público. Lo repetiré hasta el cansancio, las ciudades deben ser a escala humana que permita caminar para ir a una zona de servicios, sin necesidad de usar medios de transporte motorizados, eso es lo que hace vivir con tranquilidad y con disponibilidad de tiempo para tener una vida confortable, agradable y feliz.
La ciudad de Brasilia, preciosa en las maquetas y diseñada por Óscar Niemeyer, tiene distancias enormes para uso de los servicios; al separar la vivienda del trabajo y de los servicios, se crea una ciudad abstracta y deshumanizada que no va con la convivencia humana y empática, que no permite una forma de vivir más a escala humana, más estrecha y agradable.
No hay mejor forma de vivir que acortando las distancias entre las diferentes zonas: trabajo, educación, cultura y servicios de primera necesidad, que incluyen los servicios de locales comerciales en los que se adquiere la ropa, muebles, además de accesibilidad a centros de entretenimiento como cines, teatros, clubes deportivos, gimnasios, zonas de juegos infantiles, todo eso hará que la vida mejore y se desarrolle con la comodidad y la seguridad, adicionada con un fácil acceso a todo lo referente a la salud, como farmacias, consultorios médicos, clínicas y hospitales
