Inglaterra arrancó con el pie derecho su participación en la Copa del Mundo 2026 al imponerse 4-2 a Croacia en un emocionante encuentro correspondiente al Grupo L, disputado ante una gran entrada y con un ritmo intenso de principio a fin.
Los ingleses tomaron la iniciativa desde los primeros minutos gracias a la velocidad de sus atacantes y el control del mediocampo. La presión alta rindió frutos rápidamente y permitió a los dirigidos por Gareth Southgate adelantarse en el marcador, obligando a Croacia a modificar su planteamiento para buscar el empate.
Lejos de replegarse, los croatas respondieron con personalidad. Liderados por su experimentado mediocampo, encontraron espacios entre líneas y consiguieron igualar momentáneamente el encuentro, generando dudas en la defensa inglesa.
Sin embargo, Inglaterra mostró toda su capacidad ofensiva y volvió a tomar ventaja antes del descanso. La movilidad de sus delanteros y la precisión en los últimos metros terminaron por inclinar la balanza a favor del conjunto británico, que se marchó al vestidor con ventaja.
En la segunda mitad, el partido mantuvo la intensidad. Croacia volvió a acercarse en el marcador y mantuvo la presión sobre la portería rival, pero cada reacción encontró respuesta inmediata de los ingleses. La profundidad de plantilla y la contundencia frente al arco terminaron siendo determinantes.
Con el paso de los minutos, Inglaterra aprovechó los espacios que dejó el conjunto balcánico en su intento por rescatar el empate y sentenció el encuentro con un cuarto gol que terminó por apagar las esperanzas croatas.
El triunfo coloca a Inglaterra en una posición favorable dentro del Grupo L y confirma su condición de candidato para avanzar a la siguiente ronda. Croacia, por su parte, deberá reaccionar en sus próximos compromisos para mantenerse con opciones de clasificación en una de las zonas más competitivas del torneo.
