Más que Picardía Mexicana
HORACIO ARMANDO HERNÁNDEZ OROZCO
“México 86”, película dirigida por Gabriel Ripstein, inspirada en el libro “El 86: el año en que México cambió al mundo”, de Francisco Javier González; protagonizada por Diego Luna (Martín de la Torre), Karla Souza (Susana Gómez Mont), Daniel Giménez Cacho (Emilio Azcarraga), Álvaro Guerrero (Guillermo Cañedo), Juan Pablo Fernández (José Ramón Fernández), Memo Villegas (Hugo Sánchez) y Davor Tomic (Bora Milutinović); tuvo su estreno el 5 de junio en la plataforma de Netflix.
Colombia renuncia como sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1986 debido a los problemas que trae lograr su organización, por lo que Martín de la Torre, un trabajador de la Federación Mexicana de Futbol Asociación (FEMEXFUT) se encarga de convertir que la sede del mundial sea México.
Esta sátira mezcla eventos y personajes reales con los sucesos que rodearon al Mundial de 1986 en México, todo ello a través de los ojos de un personaje ficticio lleno de ambición y la clásica picardía mexicana donde que no tranza no avanza.
LA DOCTRINA MONROE
EN EL FUTBOL
Hasta antes del 2002, la sedes para el Mundial de Fútbol habían sido europeas o en el continente americano; en 1973 la Federación Colombiana de Fútbol presentó a la FIFA su candidatura para organizar la Copa Mundial de Fútbol de 1986. Recibió a la comisión del ente rector del fútbol mundial, y la amistad entre Alfonso Senior Quevedo y sir Stanley Rous (presidente de la FIFA) ayudó a la obtención de la sede.
El 9 de junio de 1974, la FIFA designó a Colombia como sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1986. Sin embargo, con el paso del tiempo, debido a los pocos avances en las obras de los estadios, y por las exigencias del Comité Ejecutivo de la FIFA, se fue diluyendo la posibilidad de que el país pudiese realmente albergar el evento. Cabe subrayar que para el momento en que la sede fue otorgada a Colombia, la Copa Mundial de Fútbol la disputaban 16 selecciones, pero el formato fue ampliado a 24 desde la edición de 1982.
El gobierno colombiano consideró como excesivos e imposibles de cumplir los requisitos impuestos por la FIFA, ante lo cual, finalmente, el 25 de octubre de 1982 el presidente de Colombia, Belisario Betancur anunció la cancelación de la organización del evento con el siguiente mensaje: “Como preservamos el bien público, como sabemos que el desperdicio es imperdonable, anuncio a mis compatriotas que el Mundial de Fútbol 1986 no se hará en Colombia. Previa consulta democrática sobre cuáles son nuestras necesidades reales no se cumplió la regla de oro consistente en que el Mundial debía servir a Colombia y no Colombia a la multinacional del Mundial. Aquí tenemos muchas otras cosas que hacer y no hay ni siquiera tiempo para atender las extravagancias de FIFA y sus socios.”
Ha renunciado Colombia, y la doctrina Monroe aplica perfectamente: América para los americanos. Los posibles candidatos sustitutos: Estados Unidos, Canadá y México.
¿QUIÉN DICE YO?
Emilio Azcárraga quiere buscar que México sea la sede del Mundial, pero también Estados Unidos desea celebrar el evento; así que “El Tigre” enviará a Guillermo Cañedo de la Bárcena y al presidente de la FEMEXFUT, a Suiza para que logren ese objetivo; sin embargo, este último piensa que es una pérdida de tiempo, lo cual aprovecha Martín de la Torre para ser entrevistado por José Ramón Fernández para hablar del tema. Le tira con todo a su jefe y dice que deberían poner a alguien a quien de verdad le interese el fútbol. Aunque esto causa un revuelo, recibe una llamada de la secretaria de Emilio Azcárraga, quien termina por designarle a cargo de la FEMEXFUT.
El personaje de Martín de la Torre es ficticio, pero reúne características de varios dirigentes y operadores que participaron en las negociaciones para traer la Copa del Mundo a México; entre las referencias más identificables está Rafael del Castillo, quien presidió la FMF de 1980 a 1988, quien sí se juntó con Guillermo Cañedo, pero no en forma de ayuda para conseguir los votos de los países, sino para que le ayudara a que México fuera considerado sede del Mundial de manera interna y más miembros votasen por el país, ya que Cañedo era vicepresidente de la FIFA en ese entonces.
Henry Kissinger era un aficionado del fútbol y realmente usó su poder de la época para hacer que la sede del Mundial fuera en los Estados Unidos, pero no lo hizo de la mano de la hija de Steve Ross, como se narra en la cinta y tampoco se cambiaron las tarjetas de asientos de los países asistentes, pues lo que en realidad sucedió es que se influyó en el Comité Organizador para que primero votaran los que apoyaban la candidatura de México, y los demás dieron su voto en cascada.
México ya contaba con estadios de primer nivel que habían sido usados en el Mundial de 1970, además tenía la capacidad logística para organizar un evento de esta magnitud. Por su parte, Canadá no contaba con infraestructura y Estados Unidos decidió enfocarse en el mundial del 94, así que México se quedó con la sede.
EL TEMBLOR DEL 85
México sufrió uno de sus momentos más trágicos en septiembre de 1985, donde la Ciudad de México sufrió mucha destrucción, devastación y tragedias humanas. Este terremoto puso en peligro la sede del mundial de 1986, ya que la FIFA tenía dudas de que una ciudad devastada pudiera organizar un evento como la Copa del Mundo, que estaba a sólo 8 meses de comenzar; por ello enviaron a Hermann Neuberger que era vicepresidente del organismo para constatar las circunstancias y así determinar la viabilidad del mundial.
Martín de la Torre lleva a Hermann por las zonas devastadas por el temblor para que viera la solidaridad del pueblo mexicano actuando en pro de los damnificados, y luego lo lleva al estadio Neza, donde es recibido con festividad y un gran ambiente, al final da su aval.
En la vida real fue Cañedo, en su carácter de vicepresidente de la FIFA en ese entonces, quien se encargó de inspeccionar las condiciones del país tras el terremoto de 1985.
Aunque Hermann Neuberger, vicepresidente de la FIFA y directivo de Adidas, sí viajó a Colombia y mostró su abierta oposición a que el mundial se organizara en un país “donde la mayoría de gente anda descalza”.
LOS CACHIRULES
Dos años después del Mundial, en 1988, sucedió el oscuro evento conocido como “el Cachirulazo”, que fue uno de los mayores escándalos en el fútbol mexicano, relacionado con la selección Sub-20.
Los periodistas Alfredo Ruiz y Antonio Moreno fueron quienes expusieron el fraude en el que se falsificaron actas de nacimiento para que jugadores que no tenían la edad correcta (eran mayores) pudieran participar como la Selección Sub-20 en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA a celebrarse en Arabia Saudita. La sanción fue un veto a México por dos años de cualquier evento relacionado, incluidos los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, el propio Mundial Juvenil de 1989 y el Mundial de Italia de 1990.
El Mundial del 86 fue un momento histórico, no solo porque México se convirtió en el primer país en recibir la Copa del Mundo por segunda vez, sino también porque sucedió después de uno de los momentos más trágicos de su historia: el terremoto del 85, donde cientos de personas perdieron la vida, pero donde también el pueblo se unió para ayudar, reconstruir y avanzar.
Los tres países que a principios de los 80’s se disputaban por la sede del Mundial del 86, ahora son coanfitriones. En el Mundial de 1970, Pelé se consagró como la gran figura; en 1986 lo fue Maradona, y ahora ¿quién será el que se consagre en este 2026?
La mejor respuesta la tendrá como siempre nuestro amable lector…
