PODER PÚBLICO:
Por José Cruz Delgado
*Apatzingán entre terror y balas.
Muy acertada la propuesta del diputado perredista Octavio Ocampo de crear el Protocolo estatal de atención, protección y localización de migrantes michoacanos desaparecidos, no localizados, detenidos, recluidos, fallecidos o incomunicados.
Tiene razón, hay preocupación que viven cientos de familias michoacanas cuando pierden contacto con un ser querido que migró al extranjero. Efectivamente, ninguna familia debe enfrentar sola la incertidumbre cuando desconoce el paradero de un familiar migrante. El Estado debe brindar acompañamiento, orientación y actuar de manera inmediata para proteger sus derechos.
El legislador advirtió que la desaparición, detención, incomunicación o fallecimiento de personas migrantes genera escenarios de vulnerabilidad que requieren una respuesta institucional clara, coordinada y con enfoque de derechos humanos.
La iniciativa propone establecer mecanismos mínimos de actuación para que las autoridades estatales brinden atención inmediata a familiares, faciliten la recepción de reportes, otorguen acompañamiento jurídico, psicológico y social, y fortalezcan la coordinación entre la Secretaría del Migrante, la Fiscalía General del Estado, la Comisión de Búsqueda de Personas, la Secretaría de Relaciones Exteriores, consulados y demás instancias competentes. Además, contempla procedimientos específicos para la localización, identificación, repatriación y seguimiento de los casos.
La propuesta no implica la creación de nuevas estructuras burocráticas ni invade competencias federales, sino que fortalece las atribuciones de atención y coordinación del Estado para garantizar la protección de los derechos humanos de las personas migrantes y sus familias.
También plantea robustecer el Banco de Datos de Migrantes del Estado de Michoacán, con el propósito de generar información útil para el diseño de políticas públicas de prevención, protección y acompañamiento a la comunidad migrante michoacana.
APATZINGÁN, ENTRE TERROR Y BALAS..…..Mientras que el gobernador morenista de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla asegura que el estado ha alcanzado su cifra más baja en el delito de homicidio doloso de los últimos 16 años, una ataque armado en el corazón de Apatzingán, muy cerca del edificio de la presidencia municipal, se registró un ataque armado que dejó como saldo tres muertos y una mujer herida.
La alcaldesa morenista Fanny Arreola gobierna entre explosivos y balas, pero ella prefiere ignorar esta situación y a sus víctimas.
El atentado vuelve a exhibir la crisis de seguridad que enfrenta Apatzingán y reaviva las críticas ciudadanas hacia las autoridades municipales encabezadas por la alcaldesa Fanny Arreola, cuya administración ha sido cuestionada por la persistencia de hechos violentos incluso en espacios públicos considerados estratégicos para la economía local.
Bedolla afirma que durante el presente año, el promedio de este delito disminuyó de manera drástica a 2.2 casos diarios, en contraste con el promedio de 7.5 hechos al día que se registraban en 2021, cuando los datos contradicen sus declaraciones. Cómo era de esperarse, dice que esta constante tendencia a la baja en la incidencia delictiva ha permitido que el estado salga del top 10 a nivel nacional. Asimismo, detalló que la disminución comenzó a manifestarse de forma sostenida desde el año 2022, logrando prácticamente un 75 por ciento menos homicidios en comparación con administraciones pasadas, y una reducción del 50 por ciento si se contrasta el periodo que va de 2024 a la fecha. O sea, que su fallida administración es la más fregona, mientras que la población dice lo contrario.
