La presidenta Claudia Sheinbaum puso en duda la información difundida por el diario Los Angeles Times, que señala que autoridades de Estados Unidos mantienen investigaciones contra los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, por supuestos vínculos con grupos del crimen organizado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal afirmó que las acusaciones carecen de pruebas públicas y consideró que no es correcto dar por ciertos señalamientos basados únicamente en filtraciones o versiones extraoficiales. Indicó que cualquier investigación de carácter legal debe sustentarse con evidencias y seguir los procedimientos institucionales correspondientes.
Sheinbaum señaló que hasta el momento no existe una comunicación oficial por parte del gobierno estadounidense que confirme los señalamientos difundidos por el medio de comunicación, por lo que pidió actuar con responsabilidad y evitar especulaciones que puedan afectar la imagen de personas o instituciones sin pruebas concluyentes.
La presidenta reiteró que su administración mantiene una relación de cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, combate al narcotráfico y combate al crimen organizado, pero siempre bajo los principios de respeto a la soberanía nacional y colaboración entre ambas naciones.
Por su parte, los gobiernos de Sonora y Tamaulipas rechazaron las versiones publicadas y aseguraron que no han sido notificados de alguna investigación en su contra por parte de autoridades estadounidenses. Ambos mandatarios han negado cualquier relación con actividades ilícitas y sostienen que desempeñan sus funciones con apego a la ley.
La polémica surge en un momento de alta tensión en la relación bilateral en temas de seguridad, luego de diversas acciones emprendidas por Estados Unidos contra presuntos integrantes del crimen organizado y funcionarios señalados por supuestos nexos con grupos delictivos.
