NIDIA MARIN
Y no se salió con la suya.
¿Cómo se llamó la obra puesta en escena por Mario Delgado y doña Clau?
“Mangoneando al pueblo de México”, cuyos niños, adolescentes y padres de familia fueron los títeres temporales manipulados a conveniencia.
Sí, la niñez como distractor político-judicial.
¡Lamentable e indignante!
¿Quién se salió con la suya a costa de los niños? Delgado, Sheinbaum, López…y compañía. El distractor funcionó.
No cabe duda, a los niños los usan como carnada para hacer proselitismo político electoral. También como pretexto para manipular medicamentos o salvaguardar indignidades… y lo último era dizque darles una patada en salva sea la parte, por ser el estorbo de un festejo internacional en México…
Sí, son los niños mexicanos, hoy utilizados como distractor, como recubrimiento de las barbaridades realizadas en el sexenio pasado y exhibidas -además de internacionalizadas- en el actual.
Para el gobierno en marcha son como juguetes.
¿Acaso no tienen derechos?
Suponiendo que no, sus padres sí los tienen.
Y hoy se exhiben, en la indignación nacional causada por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, quien aseguró que habría cambio en el Calendario Escolar, pero no convenció a los encargados del tema en la provincia mexicana para que, en este año, las vacaciones anuales inicien antes… por el mundial de futbol, no por una razón pedagógica.
En la historia de la educación primaria mexicana, los cambios en el calendario escolar han sido mínimos. Por ejemplo, en 1993 la modificación que se llevó a cabo fue el inicio de las clases en septiembre y la conclusión en junio (el día 30).
Sí, se aumentó el ciclo escolar de 180 días a 200, al eliminar parte de las larguísimas vacaciones de verano que concluían en septiembre.
¿Se mejoró la educación? ¡Por supuesto!
Pero hay quienes no lo consideran de tal manera.
No ha sido común que se realicen cambios en materia educativa y mucho menos en cuanto al periodo de clases, por lo cual resulta curiosa la obra de Mario Delgado, secretario de Educación Pública (¿o de quién?) de darle un sablazo al periodo escolar “por el calor”, cuando la verdad es el mundial de Futbol que inicia en junio próximo, el fondo de la estúpida decisión, hoy en el bote de la basura.
Ni siquiera cuando asoló México la pandemia de Covid, hubo decisiones tontas, ya que la educación a distancia solamente permaneció un ciclo escolar completo, de 2020 a 2021, con un regreso paulatino y gradual a las aulas.
Aquella medida emergente forzó a 35 millones de estudiantes mexicanos a migrar de un modelo presencial a uno en línea, se dijo entonces. Sí, la educación a distancia, el “aprende en casa” tuvo un por qué válido. Se justificaba, pues, aquella decisión.
¿Y hoy?
¡Porque aquí sólo mis chicharrones truenan!
Pues siempre no.
MOVIENDO A LOS
MUÑECOS ESCOLARES
Mientras, la urgencia de movilizar esfuerzos educativos para mejorar los niveles de aprendizaje de tercero y sexto grado de primaria, señalado por la Unesco, han quedado en el limbo, aunque la institución señale que en América Latina y el Caribe en lectura el nivel más bajo es de 44.3%; en matemáticas, de 47% y en ciencias, de 37.7%. Ello, de acuerdo con el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de la propia Unesco.
La falta de escolaridad en México es un hecho, sea por conflictos como la presencia del narco o la pobreza, la baja calidad del aprendizaje y demás, pero Delgado o quien fuere en lugar de ayudar para una solución, con su decisión (o la de ya saben quién) lanzó más leña al fuego.
Mientras tanto, de todos modos, que se lleve el tren a la educación en México, ya que el rezago educativo es mayúsculo, según los especialistas. La educación básica tiene un 0.34% aproximado de abandono en primaria.
Las alertas en nuestro país, y en general en Latinoamérica en esa materia, están encendidas (pero por estos lares nadie les hace caso). La deserción escolar está a la orden del día, por lo que la Unesco advierte la problemática, ya que más de 40% de estudiantes de tercer grado y más de 60% de sexto año no alcanzaron el mínimo nivel en competencias de lectura y en matemáticas.
En México, tanto los narcos como los funcionarios inútiles colaboran para la degradación del aprendizaje que ha estado sufriendo la población en la República Mexicana.
Y ante ello, la UNESCO insiste en la urgencia de esfuerzos para mejorar los niveles de aprendizaje sobre todo de los estudiantes de tercero y sexto grados de primaria. Es en lo que debían pensar y no en utilizar a la infancia como carne de cañón o tapadera para ocultar el pésimo gobierno de hoy.
Por cierto, la asistencia a las escuelas mejora el aprendizaje, ya que una investigación en la materia arrojó que los estudiantes que faltaron a clases obtuvieron menores resultados.
¿Le importa a alguien?
Todo indica que no, aunque los 200 días de clases (desde Zedillo) seguirán siendo respetados. ¡Nada de borrón en la materia en el 2027 y vuelta a los 200 días!
En México, ciertamente, a los niños primero los usan como carnada para realizar proselitismo político-electoral y después los responsabilizan de ser el estorbo de un festejo mundial.
¿Distractores? ¿Estorbos manipulables?
¿Eso son los niños y adolescentes para las actuales autoridades federales de México?
