Rompecabeza o ¿ajedrez político? …

Punto de Vista

Por Jesús Michel Narváez

El manotazo sobre el tablero de ajedrez, derribó algunas de las piezas que esperaban la orden de avanzar o frenar el ataque del enemigo.

Después de 96 horas del anuncio oficial del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo que cerraba el ciclo escolar 2025-2026 el 5 de junio para sortear el “excesivo calor” y para “apoyar la realización” del Mundial de Futbol en proporcionar movilidad en la Ciudad de México, surgió la respuesta que derrota al “operador político” de Morena y del huachicol en Tamaulipas o bien lo consagra como el autor de la obra llamada “la cortina de humo” que impide mirar qué pasa en Sinaloa, dónde está Rubén Rocha Moya, el alcalde de Culiacán y los otros 8 acusados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de formar parte del crimen organizado en la entidad.

Una reunión organizada al vapor y en la que Delgado expuso que los responsables de no aceptar el recorte en el calendario escolar 2026 son los empresarios, por insensibles y por no entender que las escuelas no son “bodegas” en las que se puede guardar a los niños mientras sus padres trabajan, no logró el consenso de los 32 secretarios de Educación de las entidades que conforman el país y por unanimidad -¿quién la negoció?- se decidió respetar el calendario aprobado para este ciclo.

Es decir, a Mario Delgado los “mandaron al diablo, siguiendo la línea del expresidente Andrés Manuel López.

¿Qué significa la derrota de Delgado?

Varias hipótesis:

1.- Frente a la crisis política que vive el gobierno de la presidenta Sheinbaum, hacer una propuesta sin consultarla y simplemente sustentarla en que la educación es federal, no dejaba de ser una imposición;

2.- Proponer presuntamente sin consultar a la presidenta, pareció una osada acción que tomó fuera de lugar a Claudia Sheinbaum;

3.- Concediendo sin aceptar que la decisión de Delgado obedeciera a una posición política que lo llevara a demostrar su fuerza, la mala planeación le estalló en la cara;

4.- Si la presidenta la sabía -que sería lo lógico en una decisión de esta envergadura- manipuló la información y trató de “quedar bien con el pueblo bueno” y demostrar que la “que manda es ella” y,

5.- Una decisión personal de Delgado para que la presidenta tenga los elementos que la lleven a aceptarle la renuncia, distraería un tanto cuanto que en la próxima lista que dará a conocer el fiscal general -interino- de Estados Unidos aparecerá el nombre del expresidente de Morena.

Hay otras que no son descabelladas y que ponen al funcionario federal en una posición incómoda para la presidenta de México.

Hace un par de días, en este mismo, le decía que Mario Delgado desafiaba a la presidenta, algo no visto en los últimos 70 años de los gobiernos que ha tenido el país.

¿Lo hizo motu proprio o por instrucciones palenqueras para distraer la atención con un tema que importa a millones de padres de estudiantes?

De ser así, lo cual es imposible de confirmar de manera oficial, se pone en evidencia que al gobierno de la cuatroté le importa más proteger al creador del movimiento y sus asociados que mantener una relación ligeramente decente con Washington.

¿Cuándo se marcha Mario Delgado?

¿La presidenta perderá la banda presidencial?

Usted que es el lector inteligente, tiene la respuesta.

Foto tomada de la web

 

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