Autoridades federales detuvieron en Nuevo León a José Antonio “N”, identificado como presunto líder de una célula afín al Cártel del Noroeste relacionada con operaciones de huachicol, lavado de dinero y contrabando de combustible.
El operativo fue encabezado por elementos de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, tras una serie de investigaciones derivadas del aseguramiento de un buque con combustible ilegal en Tamaulipas.
De acuerdo con Omar García Harfuch, las autoridades ejecutaron cuatro órdenes de cateo en inmuebles ubicados en Monterrey, San Pedro Garza García y Allende, donde además fue detenida una mujer de 41 años presuntamente vinculada con las operaciones criminales.
Durante los cateos fueron aseguradas armas de fuego, droga, vehículos, motocicletas, dinero en efectivo, documentación diversa y equipos de cómputo utilizados presuntamente para las actividades ilícitas.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención fue el aseguramiento de siete tigres que se encontraban dentro de las propiedades intervenidas por las fuerzas federales. Hasta el momento no se ha informado si los animales contaban con permisos legales ni en qué condiciones permanecían.
Las investigaciones señalan que la célula criminal estaría vinculada al contrabando de hidrocarburos provenientes de Estados Unidos, práctica conocida como “huachicol fiscal”, mediante la cual se introducía combustible al país evadiendo impuestos.
Tras la captura, los detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público Federal, mientras continúan las investigaciones para desarticular la red financiera y logística relacionada con el tráfico ilegal de combustible en el norte del país
