La crisis entre clubes y Selección Mexicana se intensificó luego de que jugadores de Chivas abandonaran la concentración nacional para regresar a Guadalajara, desafiando la advertencia de la Federación Mexicana de Futbol sobre posibles sanciones.
La decisión fue impulsada por la directiva del club rojiblanco, que optó por recuperar a sus futbolistas tras considerar que se rompieron los acuerdos establecidos con la Selección, en medio de la polémica por el permiso otorgado a jugadores de Toluca para disputar compromisos internacionales.
Los elementos de Chivas viajaron de inmediato a la capital jalisciense para reintegrarse a los entrenamientos del equipo, en un movimiento que sacudió la planificación del Tricolor en una etapa clave rumbo al Mundial 2026.
Desde la Federación se había advertido que cualquier jugador que no cumpliera con la convocatoria podría enfrentar consecuencias, incluyendo su exclusión de futuros llamados, lo que añade presión al conflicto.
La postura del Guadalajara refleja el malestar de varios clubes por lo que consideran una falta de equidad en el manejo de los seleccionados, lo que ha abierto una grieta en la relación entre las instituciones y el organismo rector del futbol mexicano.
El episodio no solo afecta el entorno inmediato de la Selección, sino que también pone en riesgo la estabilidad de cara a la justa mundialista, en un momento en el que se busca consolidar el plantel nacional.
Mientras tanto, el caso sigue generando reacciones dentro del futbol mexicano, donde se anticipa que la Federación podría tomar medidas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
