El futbol mexicano entró en una nueva polémica luego de que Chivas decidiera retirar a sus jugadores convocados a la Selección Mexicana, en respuesta al permiso especial que recibió Toluca para utilizar a Alexis Vega y Jesús Gallardo en la Concachampions.
La decisión fue tomada por el propietario del Guadalajara, Amaury Vergara, quien instruyó que los futbolistas rojiblancos abandonaran la concentración nacional y regresaran de inmediato a las instalaciones del club en Verde Valle.
El conflicto surgió tras romperse un acuerdo previo entre la Federación Mexicana de Futbol y los clubes de la Liga MX, en el que se establecía que los jugadores convocados no disputarían la Liguilla ni partidos posteriores, priorizando la preparación rumbo al Mundial 2026.
Sin embargo, la autorización para que Toluca mantuviera a dos de sus figuras en la vuelta de semifinales de la Concacaf Champions Cup generó inconformidad en varios equipos, especialmente en Chivas, que había cedido a cinco jugadores bajo las condiciones pactadas.
Ante lo que consideraron una falta de equidad, la directiva rojiblanca decidió romper el acuerdo y recuperar a sus futbolistas, entre ellos piezas clave del plantel, lo que impacta tanto en la Liguilla como en la concentración del Tricolor.
La medida abre un nuevo frente de tensión dentro del futbol mexicano, ya que otros clubes podrían tomar decisiones similares, poniendo en riesgo la planeación de la Selección Mexicana a semanas de la Copa del Mundo.
Mientras tanto, el Guadalajara busca recomponer su camino en la fase final del torneo, ahora con plantel completo, en medio de una controversia que podría marcar un antes y un después en la relación entre clubes y selección nacional.
