La Ciudad de México vivió una jornada inédita con la visita de la banda surcoreana BTS, que se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional y provocó una auténtica movilización masiva de fans en el Zócalo capitalino.
Desde horas antes del encuentro, miles de seguidores —conocidos como ARMY— comenzaron a congregarse en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México, generando un ambiente de expectativa, música y euforia colectiva.
El momento más esperado llegó cuando los integrantes del grupo aparecieron en uno de los balcones de Palacio Nacional para saludar a sus fans, quienes respondieron con gritos, pancartas y una marea morada que inundó el corazón de la capital.
La visita formó parte de la agenda del grupo en México, previo a sus conciertos en la ciudad, pero tomó una dimensión mayor al convertirse en un evento abierto que permitió a miles de personas ver a la banda sin necesidad de boleto.
Durante el encuentro, la presidenta destacó la influencia positiva del grupo entre los jóvenes, mientras que el fenómeno BTS volvió a demostrar su impacto global al movilizar a una multitud en uno de los espacios públicos más emblemáticos del país.
El evento también desató especulaciones sobre la posibilidad de un concierto gratuito en el Zócalo, lo que incrementó aún más el entusiasmo de los fans, aunque hasta el momento no hay confirmación oficial.
La presencia de BTS en México no solo reafirma el alcance del K-pop en el país, sino que también evidencia el poder de convocatoria del grupo, capaz de convertir un saludo desde un balcón en un acontecimiento multitudinario.
