El Consejo Nacional de Morena, encabezado por su presidente Alfonso Durazo Montaño, eligió este domingo a puerta cerrada a Ariadna Montiel Reyes como nueva dirigente nacional del partido.
La designación se realizó con el respaldo de los mil 330 consejeros nacionales, quienes avalaron a Montiel como candidata única para encabezar al instituto político en una nueva etapa de su vida interna.
Apenas protestó como presidenta de Morena y lanzó una advertencia directa a la militancia y a los gobiernos emanados del movimiento: “En Morena los corruptos no tienen cabida. El movimiento llegó para estar al servicio del pueblo”.
Montiel subrayó que su dirigencia no tolerará prácticas indebidas: “Lo digo con toda claridad: esta dirigencia no aceptará corrupción en Morena”, y llamó a una revisión interna: “Es momento de hacer examen de conciencia y si alguien detecta corrupción en su gobierno, hay que hacer a un lado a quien esté en esas prácticas”.
Reivindicó la trayectoria del movimiento y su origen en la lucha contra el modelo neoliberal: “El neoliberalismo tuvo un costo altísimo para el pueblo… dejaron a más de 50 millones de mexicanos en la pobreza. Que no se nos olvide”.
“Somos la revolución de las conciencias”, y “nos convertimos en el faro de esperanza no solo para México, sino para América Latina y el mundo”.
Durante su discurso, también reivindicó su cercanía con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y con la actual presidenta Claudia Sheinbaum: “Para mí ha sido un honor estar con Obrador y hoy es un honor estar con Claudia”, lo que desató consignas entre los asistentes.
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