El impacto del estrés laboral y los trastornos de salud mental en Europa ha alcanzado niveles críticos, alerta el organismo, afectando a casi uno de cada tres trabajadores —con una mayor incidencia en el sector femenino— y generando un costo económico que supera los 100.000 millones de euros (más de 117.000 millones de dólares) anuales en la Unión Europea.
Según datos de organismos regionales recogidos por la OIT, esta carga financiera recae principalmente sobre los empleadores, quienes asumen más del 80% de los costos derivados de la depresión vinculada al entorno de trabajo.
Las conclusiones del estudio subrayan que el fenómeno es especialmente severo en las nuevas generaciones. El informe de Wellhub destaca que el 55% de los trabajadores de las generaciones «millennial» y «Z» reportaron un incremento sustancial en sus niveles de estrés durante el último año, mientras que la OIT advierte que la inseguridad económica y las jornadas laborales de más de 48 horas semanales son los principales «estresores transversales».
Por su parte, la plataforma OCC Mundial advierte que en México hasta el 75% de los empleados experimentan niveles elevados de estrés, y un 27% ya padece cuadros de estrés crónico o burnout, afectando directamente la operación diaria de las organizaciones.
