«Lo que distingue a México es su capacidad de ofrecer un servicio y experiencia integral», señaló al rotativo Gustavo Mendoza, especialista en medicina internacional.
El turismo médico ha evolucionado hacia un concepto más amplio de bienestar, en el que la atención sanitaria se complementa con descanso, turismo y calidad de vida.
Al cierre de 2024, México recibió alrededor de 1,4 millones de pacientes internacionales, principalmente provenientes de Estados Unidos y Canadá.
Según datos retomados por Milenio, el sector mantiene una proyección de crecimiento cercana al 19% hacia 2026.
Ciudades como Tijuana y Mexicali (norte) destacan en tratamientos dentales y estéticos, mientras Cancún (sureste) combina servicios médicos con estancias turísticas.
Por su parte, Ciudad de México se posiciona como un centro de alta especialidad en áreas como cardiología y oncología, gracias a su infraestructura hospitalaria y conectividad.
El crecimiento del sector también ha impulsado el desarrollo de clústeres regionales, como el de Puebla (centro), enfocados en integrar servicios médicos, turísticos y de bienestar.
No obstante, expertos advierten que el principal reto del sector es garantizar estándares de calidad, certificación y gestión de riesgos ante la creciente demanda internacional.
En este contexto, el turismo médico se consolida como un motor económico emergente que no solo atrae inversión y pacientes, sino que también redefine la forma en que se conciben los servicios de salud a nivel global. Sputnik