POR ULISES CORONA*
El fenómeno de la deserción en las Fuerzas Armadas en México y su eventual vinculación con la delincuencia organizada constituye un problema estructural de seguridad nacional que combina factores institucionales, socioeconómicos y estratégicos.
Comparto algunas ideas referenciales del tema y sus consecuencias:
Dimensión del fenómeno: deserción como problema estructural
Considero que la deserción en estas instancias institucionales no es marginal, sino persistente y cuantitativamente significativa: Más de 40,000 militares desertaron en cinco años recientes, equivalente a decenas de efectivos diarios. En periodos más amplios, se estiman más de 90,000 desertores
Lo anterior refleja que no se trata de casos aislados, sino de un problema sistémico vinculado a condiciones internas de las instituciones armadas en las que mucho se tiene que reflexionar.
Dentro de las causas principales tenemos:
- Económicos: Bajos salarios en la tropa, con fuertes desigualdades internas
- Sociales: Reclutamiento en sectores vulnerables con limitadas oportunidades civiles
- Institucionales: Estrés operativo prolongado (guerra contra el narcotráfico)
- Riesgo constante sin incentivos proporcionales
- Limitadas oportunidades de desarrollo
- Rigidez disciplinaria y sanciones
Derivado de lo anterior se da una transición hacia la delincuencia organizada en todas sus variantes, pudiendo señalar que el paso de desertores a estructuras criminales no es automático, pero sí estadística y operativamente importante.
Algunos grupos criminales han sido formados o fortalecidos por exmilitares, como el caso paradigmático de Los Zetas
Se estima que una proporción significativa de desertores termina vinculada al crimen organizado, siendo que los cárteles reclutan activamente a exmilitares por su entrenamiento táctico y disciplina operativa.
Se requiere de entrada, fortalecimiento en la profesionalización en aula y capacitación en campo; y, siendo que los valores institucionales son los ideales y necesarios estos deben de instituirse más que slogan, como una renovada cultura de formación humana en las mujeres y hombres de las instituciones militares; si la cuestión es, señalar que ¿los valores se renuevan?, opino que se fortalecen y se reinician conforme la dinámica social se va haciendo más y más compleja, tarea para otra entrega.
Pero también se requiere atender estímulos y recompensas al personal, una reingeniería de procesos que fortalezca a la base social incentivando el desempeño y actuación de sus capacidades, lo anterior es un tema complejo y debe de atenderse de inmediato; pues mientras las instituciones hacen un gran esfuerzo para profesionalizar a sus elementos la delincuencia organizada, apuesta cada día a poder comprar su experiencia, conocimiento y formación.
Lo anterior no es una cosa de deslealtades; es más una instancia de sobrevivencia de vida en una coyuntura que cada día está más polarizada, si damos cuenta a la atención de las causas como lo señala la Comandanta suprema de fuerza armadas en México, se requiere con urgencia atender este tema con mayor profundidad y capacidad analítica, ya que cada día podría aumentar más.
Académico Universitario
