El Alucine del Alunizaje
HORACIO ARMANDO HERNÁNDEZ OROZCO
“Capricornio Uno” (“Capricorn One”), película del género thriller, con guion y dirección de Peter Hyams; protagonizada por Elliott Gould (Robert Caulfield), James Brolin (Coronel Charles Brubaker), Sam Waterston (Teniente Coronel Peter Willis), O. J. Simpson (Comandante John Walker), Hal Holbrook (Dr. James Kelloway) y Brenda Vaccaro (Kay Brubaker); se estrenó el 5 de mayo de 1978.
La comunidad mundial está presenciando el primer viaje tripulado a Marte sin saber que se trata, en realidad, de un simulacro; los tres astronautas designados para la misión se ven obligados a participar en la farsa, porque sus familias están amenazadas.
El filme parece centrarse en una expedición espacial ficticia; sin embargo, su verdadero núcleo temático se encuentra en el eco de las teorías conspirativas que, durante décadas, han rodeado incluso las misiones reales del programa Apolo, especialmente el histórico alunizaje de 1969 protagonizado por Neil Armstrong.
EL DESPEGUE
El 4 de enero de 1977, los astronautas Charles Brubaker, Peter Willis y John Walker están listos para despegar; ésta será la primera expedición espacial con el objetivo de amartizar en el planeta rojo, pero justo antes del lanzamiento, la tripulación del Capricornio Uno es retirada de la nave y llevada a una vieja base militar en el desierto; sin embargo, el cohete ha sido lanzado sin tripulantes.
Pero ¿por qué?
El Dr. James Kelloway, encargado de esta misión en la NASA, explica que descubrieron algunos defectos en el diseño de un sistema de soporte vital que habrían arruinado cualquier oportunidad de llevar a cabo una misión con éxito, y que en un par de semanas habrían muerto en el espacio.
Pero ¿por qué no posponer la misión?
El propio Dr. Kelloway manifiesta que la NASA ha invertido millones de dólares en esta misión, que el presidente de los Estados Unidos está más preocupado en su precampaña de reelección y que sólo pidió que no fracasaran porque el Congreso se le echaría encima.
La preocupación sobre el éxito o fracaso de esta misión es de corte político, pues el vicepresidente se cuestiona si gastar millones de dólares en la conquista del espacio o atender problemas en la Tierra como combatir el cáncer o la pobreza, mientras el diputado encargado del programa espacial considera que es necesario invertir en este tipo de misiones porque se debe mantener la postura de lideres mundiales.
EL MOMENTO
DE LA MENTIRA
El Dr. Kelloway les dice a los astronautas que estuvieran de acuerdo o no, ellos tenían que filmar en un estudio de televisión la toma del descenso en Marte; éstos inicialmente se rehúsan, pero ante la amenaza de que sus familias serían asesinadas si no colaboran, finalmente, aceptan.
Políticamente es más correcto simular el aterrizaje en Marte antes que abortar la misión; son pocos los que en realidad saben lo que está sucediendo, y parece que el fraude funcionará hasta que un técnico de la NASA se da cuenta de que está sucediendo algo extraño.
Pero ¿cómo es que se da cuenta de ello?
El técnico advierte que es imposible que las transmisiones de televisión lleguen antes que la telemetría de la nave; pequeño detalle que nadie advirtió, y lo comenta al periodista Robert Caulfield, quien decide investigar.
EL MOMENTO
DE LA VERDAD
Cuando los astronautas presuntamente debían retornar a la Tierra, algo no previsible sale mal; la cápsula vacía se quema al reentrar en la atmósfera terrestre dejando al mundo lamentando su muerte.
La idea inicial es que retornaran, fuesen rescatados y la misión sería todo un éxito, pero ahora habrá que pensar qué hacer con los astronautas, pues si sabe que están vivos entonces el fraude sería expuesto, así que la decisión es matarlos, de cualquier forma, ya son héroes.
La cinta no presenta como farsa el alunizaje de 1969, pero de forma indirecta reconoce las teorías de la conspiración de los alunizajes del Programa Apolo realizados entre 1969 y 1972 como si jamás hubiesen ocurrido, sino que fueron falsificados por la NASA, por orden del gobierno de los Estados Unidos.
La carrera espacial surgió en el marco de la Guerra Fría, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética buscaban demostrar su superioridad tecnológica, militar y política tras la Segunda Guerra Mundial; la competencia comenzó oficialmente con el lanzamiento del Sputnik 1 por la URSS el 4 de octubre de 1957, el primer satélite artificial en orbitar la Tierra. Este evento generó gran impacto internacional y motivó a Estados Unidos a acelerar sus programas espaciales.
Luego vino el Sputnik 2 (1957), y el primer ser vivo en el espacio, la perra Laika; posteriormente el vuelo de Yuri Gagarin (1961) como el primer humano en orbitar la Tierra a bordo de la nave Vostok 1.
Hasta que arribó el Programa Apolo y llegada a la Luna (1969), Neil Armstrong y Buzz Aldrin se convirtieron en los primeros humanos en caminar sobre la Luna durante la misión Apollo 11.
Al inicio de la década de los 70´s era impensable realizar una película que cuestionara el alunizaje de 1969, pues el pueblo estadunidense creía firmemente en sus instituciones para hacer frente a la URSS durante la Guerra Fría; sin embargo, el espionaje del caso Watergate (1972-1974) que culminó con la renuncia de Richard Nixon a la presidencia de los Estados Unidos, fue un impacto en la sociedad estadounidense dando una creciente sensación de desconfianza hacia el poder político y las agencias gubernamentales.
En ese clima, la idea de que una institución como la NASA pudiera fabricar una misión espacial falsa no resultaba del todo descabellada para el imaginario popular. El filme supo aprovechar ese estado de ánimo colectivo para construir un thriller que, más allá de su trama, funciona como espejo de una época marcada por la paranoia institucional.
Además, la competencia directa entre ambas superpotencias tenía una pausa, dado el acople Apolo-Soyuz (1975).
El punto de partida de Capricornio Uno es tan provocador como sencillo: una misión tripulada a Marte que, por razones de seguridad política y mediática, debe ser simulada en la Tierra. Lo que comienza como una operación propagandística cuidadosamente orquestada por la NASA pronto deriva en un entramado de mentiras, encubrimientos y silencios cómplices.
El 20 de julio de 1969, la misión Apolo 11 marcó un hito histórico, el ser humano pisó la Luna por primera vez; sin embargo, estas teorías negacionistas y conspiranóicas sobre el alunizaje han cobrado nueva vigencia, pues después de 50 años no ha existido alguna misión para volver a la Luna, hasta que en 2026 se da el proyecto Artemis, el cual pretende volver a llevar humanos hasta el satélite natural de la Tierra.
Pero ¿qué tan ciertas son estas afirmaciones sobre la falsedad del alunizaje de 1969?
La mejor respuesta la tendrá como siempre nuestro amable lector…
