A menos de dos meses del arranque del Mundial 2026, municipios del Valle de México comienzan a posicionarse como alternativa ante los altos costos de hospedaje en la capital, y Tlalnepantla ya levanta la mano con tarifas que rondan los 2 mil pesos por noche.
El municipio mexiquense busca aprovechar su ubicación estratégica —con conexión directa hacia la Ciudad de México y principales vías de acceso— para captar a miles de turistas nacionales y extranjeros que llegarán al país durante la justa mundialista.
Mientras en la capital del país los precios de hoteles se han disparado a niveles elevados, incluso superando los 15 mil pesos por noche en algunos casos, Tlalnepantla se presenta como una opción más accesible para los aficionados que buscan ahorrar sin alejarse demasiado de las sedes.
Autoridades locales señalan que el municipio cuenta con cerca de dos mil habitaciones distribuidas en más de una decena de hoteles, lo que permitirá atender parte de la demanda que no pueda ser absorbida por la Ciudad de México.
Actualmente, la ocupación hotelera ya registra un avance cercano al 40%, cifra que podría incrementarse conforme se acerque el inicio del torneo, impulsada por la llegada anticipada de visitantes y la confirmación de partidos.
Además del hospedaje, Tlalnepantla prepara actividades paralelas como festivales, espacios para ver partidos y una oferta gastronómica reforzada, con el objetivo de extender la estancia de los turistas y detonar una importante derrama económica.
El fenómeno no es aislado. La saturación en zonas cercanas a la capital ha provocado que municipios vecinos comiencen a captar la demanda, convirtiéndose en una especie de “segunda línea” de hospedaje para el Mundial.
Con precios más bajos y buena conectividad, Tlalnepantla busca competir directamente con la Ciudad de México en uno de los negocios más rentables del evento: el alojamiento de los miles de aficionados que llegarán para vivir la fiesta del futbol.
