Las autoridades de Japón dieron por concluida la alerta de tsunami tras el fuerte sismo registrado en la costa noreste del país, aunque mantienen la vigilancia ante el riesgo de un posible “megaterremoto”.
El movimiento telúrico, de magnitud superior a 7, sacudió regiones del norte japonés y provocó la activación inmediata de protocolos de emergencia, incluyendo evacuaciones en zonas costeras ante la posibilidad de olas de hasta tres metros.
Con el paso de las horas, la alerta fue rebajada y posteriormente levantada, luego de que se registraran olas menores a lo previsto y no se reportaran daños graves ni víctimas de consideración.
Sin embargo, autoridades y especialistas advirtieron que el país se mantiene en una zona de alta actividad sísmica, por lo que no se descarta la ocurrencia de un “megaterremoto”, un evento de gran magnitud que podría generar graves afectaciones, especialmente en regiones cercanas a la fosa de Nankai.
Este tipo de fenómenos, han señalado expertos, podría desencadenar tsunamis de gran escala y provocar daños significativos tanto en infraestructura como en zonas densamente pobladas.
Ante este escenario, el gobierno japonés mantiene activos sus sistemas de monitoreo y alerta temprana, al tiempo que exhorta a la población a mantenerse informada y preparada ante posibles réplicas o nuevos eventos sísmicos.
