La cartera de Defensa precisó que todos los blancos designados fueron alcanzados con éxito, logrando neutralizar puntos clave de la logística militar enemiga.
Las Fuerzas Armadas de Rusia realizaron un ataque masivo con armas de alta precisión y largo alcance contra instalaciones estratégicas del complejo militar-industrial ucraniano.
Según informó este jueves 16 de abril el Ministerio de Defensa ruso, la operación terrestre, aérea y marítima destruyó centros de producción de misiles de crucero y drones de ataque, así como infraestructura del sector energético utilizada para el sostenimiento de las tropas de Kiev.
El Gobierno ruso fundamentó estas acciones como una respuesta directa a los ataques terroristas ejecutados por el régimen de Kiev contra objetivos civiles en territorio de la Federación rusa.
Además del complejo industrial, la ofensiva impactó terminales de contenedores, áreas de estacionamiento de vehículos blindados y zonas de despliegue de mercenarios extranjeros en 154 localidades.
La Administración militar rusa destacó que, de forma paralela a sus operaciones de defensa, sus sistemas antiaéreos interceptaron cinco bombas guiadas y 270 drones lanzados por las fuerzas ucranianas en un intento de agresión contra la población civil.
Estas acciones defensivas ocurren mientras el Ministerio de Defensa de Rusia denuncia que diversos líderes europeos impulsan una escalada deliberada mediante el incremento en la producción y entrega de drones a Ucrania.
Según el ente castrense, este flujo tecnológico busca facilitar ataques contra territorio ruso para compensar las graves bajas y la falta de efectivos en las filas de Kiev, transformando el equipamiento extranjero en una herramienta de hostilidad directa contra la soberanía nacional.
Moscú calificó esta política como un paso que arrastra al continente hacia una confrontación directa, señalando que naciones como Alemania, Reino Unido, Polonia y España, entre otras, se transforman progresivamente en la retaguardia estratégica del conflicto.
La Administración militar rusa enfatizó que los ciudadanos europeos deben conocer la ubicación de las empresas que fabrican estos vehículos aéreos no tripulados bajo el servicio de Ucrania, ya que dichas instalaciones alteran el equilibrio de seguridad regional.
El Gobierno ruso reiteró que no tiene intenciones de atacar a la Unión Europea a menos que sea agredida, pero advirtió que el uso de armamento europeo para golpear suelo soberano ruso acarreará consecuencias imprevisibles.
Esta postura refuerza la denuncia del Kremlin sobre la participación activa de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en las hostilidades, priorizando el rearme de Kiev sobre la estabilidad de la propia población europea. Telesur
