La piedra en el zapato presidencial …

Punto de Vista

Por Jesús Michel Narváez

Vivir de la tragedia, contaminó a madre e hija. Años de “búsqueda” de un hijo y hermano por haber desaparecido en la “guerra sucia”, catapultó a Rosario Ibarra de Piedra y la convirtió, por así decirlo, en la primera “madre buscadora”. Aunque con el paso del tiempo dedicó más tiempo a buscar posiciones en el gobierno, ser una política, ser una víctima que era escuchada.

La hija, la pelirroja presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ha escalado hasta llegar a sepultar el organismo y convertirse en vocera Y defensora de oficio del gobierno federal.

Todos los días escucho en la radio los spots de la CMDH que, según los textos, las encuestas sitúan al organismo con un 70 por ciento de aprobación “´poque en la CNDH defendemos al pueblo” y en los hechos le dan la espalda.

Para nadie es un secreto que la presidenta Sheinbaum no avalaba la reelección de Piedra Ibarra, quien, por cierto, quedó en el décimo lugar de quienes aspiraban al cargo y, sin embargo, el comité de evaluación la tasó como la mejor y por tanto ideal para la reelección. Por tanto, el distanciamiento personal y político entre la residente de Palacio Nacional y la que despacha de vez en cuando en periférico Sur, allá por Las Águilas, es algo más que evidente y quizá por ello el organismo dejó de ser funcional y, en aras de aganarse el perdón divino, defiende al Estado y no lo cuestiona como debe ser su responsabilidad.

Salir en defensa del gobierno, que no del Estado mexicano, frente a los resultados arrojados por el reporte del Comité contra Desapariciones Forzadas de la ONU, rebeló el interés que la guía: mantenerse en el poder degradando a las madres, padres, familias de víctimas desaparecidas que, en el último año, se ha incrementado para reducir el número de homicidios dolosos. No se debe ignorar que, como establecen las leyes penales, si no hay cadáver no ha delito; si no hay arma, no hay delito y así sucesivamente. Si hay aumento en las desapariciones es que quienes no están presentes en el momento no significa que estén muertos.

En la actualidad, la CNDH no defiende al pueblo. Defiende los intereses del exmandatario, quien la protegió y ordenó, así, ordenó que el Senado -en ese momento bajo el manado de Ricardo Monreal-aprobara la reelección de la señora Piedra. Y consummatum est.

En las últimas 72 horas, la respuesta presidencial al reporte del Comité exhibió su ignorancia sobre la existencia del organismo, al negar que fuera parte de la ONU. El presidente del Comité le dio, respetuosamente, una zarandeada que quedará registrada como la defensa peor preparada para revertir los señalamientos.

El Comité no acusó al gobierno del mentor ni al de la sucesora. Habla del Estado Mexicano en donde “podría”, así, condicionado, registrarse muertes de lesa humanidad.

Sin embargo, parece que hay algunas palabras que irritaron el mentor y a la sucesora que la hizo respingar y declarar su desacuerdo con el reporte. Y a esa posición se sumó la indefendible funcionaria pública, porque tampoco es servidora pública.

La obligación de Piedra Ibarra es tener como estandarte la defensa de los derechos humanos, no de las omisiones gubernamentales.

Pero, como dice la vox populi, camina como pato, cuequea como pato, tiene pico de pato y patas de pato, entonces debe ser defensora de derechos humanos.

E-mail: jesusmichelnarvaez266@gmail.com, jesusmichelmp@hotmail.com y en

Facebook como Jesus Michel

X mantiene canceladas muestras cuentas sin habernos explicado qué reglas rompimos cuando nos informó que la decisión obedeció a la petición de un usuario, del cual nunca conocimos el nombre y la queja.

Acerca de misionpo 22203 Articles
Noticias nacionales e internacionales. Investigación y reflexión política.