*El Disfrute del Mole con Nopales y Pescado Seco, Huauzontles Capeados y Unas Infladitas
*A la Orden del Día Balnearios, Temascales, Spas, Hoteles Boutique y Zonas de Acampar
*Opción Para Quienes Buscan una Escapada Completa: Daniel Altafi Valladares
*El Temazcal Nahui Ollin es un Disfrute ya sea Unas Horas o Varios Días
*Bruno: Cánticos y Rezos Acompañado del Tambor Toda una Experiencia
SUSANA VEGA LÓPEZ,
Enviada
TEMIXCO, Morelos.- Una vez pasada la Semana Santa y en plena Semana de Pascua, Morelos es una buena opción para visitar, relajarte, salir de la cotidianeidad, tener otro clima, gozar de atractivos, descansar y deleitarse con su gastronomía.
A poco más de una hora de la Ciudad de México se encuentran lugares interesantes y adecuados para vivir nuevas experiencias ya sea solos o en compañía de algún familiar, amigo o ser querido.
La cercanía con la capital del país permite viajes de corta estancia: de un día; un fin de; una semana o más y escapadas rápidas con la seguridad de encontrar una diversidad de ofertas que fortalecen su posicionamiento frente a otros destinos de proximidad.
Durante la Semana Santa del año pasado, la entidad recibió 851 mil 877 visitantes y generó una derrama económica de 314 millones de pesos, cifras que reflejan la relevancia de esta temporada para su actividad turística.
Entre sus principales atractivos destacan el viacrucis de Ocotepec, en Cuernavaca, uno de los más visitados del país; C; así como la Ruta de los Conventos del siglo XVI, reconocidos como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
A esta experiencia se suma la gastronomía de temporada, con platillos tradicionales: mole con nopales y pescado seco; huauzontles capeados; tamales de pescado; tacos acorazados y antojitos como las aclamadas infladitas (como gorditas) que se acompañan de queso, crema y salsa o, de algún guisado como tinga de pollo, picadillo, papas con chorizo y más que forman parte esencial del recorrido por el Estado.
El destino se complementa con balnearios, temascales, spas, naturaleza, hoteles boutique, espacios de descanso, zona de acampar, áreas culturales y recreativas en un solo viaje.
El secretario de Turismo de Morelos, Daniel Altafi Valladares, señaló que la principal fortaleza del Estado es su accesibilidad y diversidad. “Morelos permite vivir distintas experiencias en poco tiempo y a corta distancia, lo que lo convierte en una opción ideal para quienes buscan una escapada completa”, expresó.
Así, se tienen varias opciones si la idea es hospedarse como son, además de los hoteles y hoteles boutique, cabañas, áreas de acampar y casas o departamento de Airb&B.
Fuimos a Tezoyuca, palabra que proviene del náhuatl “Tezontli”, tezontle; “yutl”, abundancia y; “can”, locativo que significa: “lugar donde abunda el tezontle”. Llegamos a un conjunto habitacional con alberca, áreas verdes, parrillas para, si se desea, un día de carnes asadas, lejos del ruido, de arroyos vehiculares, de aglomeraciones.
“Nuestro depa” (así decimos, como si realmente nos perteneciera), con terraza o roof garden, goza de una hermosa vista que deja ver sembradíos tipo japoneses (con mucha agua), algunas montañas, y el cielo azul donde cruzan varias aves solas, en pareja o en parvadas.
A pocos minutos, lugares para escoger. Decidimos consentimos con un temascal, sí, un baño ancestral, un vapor prehispánico que simula el vientre de la madre, donde se encuentra alivio y se curan algunos padecimientos.
TEMAZCAL NAHUI OLLIN
Con aproximadamente 20 de haberse creado, el Temazcal Nahui Ollin, de Lupita y su familia, ofrece experiencias a la medida, es decir, puedes estar sólo unas horas, o bien, quedarte todo el día o, incluso, hospedarte en alguna de sus nueve cabañas.
Este pintoresco lugar se encuentra en la calle de Nicolás Bravo en la colonia Bugambilias, municipio de Temixco. Cerca, el balneario Ojo de Agua.
En cualquier temascal, generalmente el tiempo de permanencia es de 45 minutos, pero aquí puedes permanecer el tiempo que quieras. También se dan temascales guiados que se componen de varias “puertas”… ahora fueron cuatro.
HISTORIA
El temazcal es parte de una ceremonia ancestral que proviene de nuestros antepasados prehispánicos, los cuales, a través de estos baños de vapor con hierbas medicinales, curaban afecciones y purificaban el espíritu. De hecho, la palabra «temazcal» proviene del náhuatl Temazcalli y significa «casa de sudor», señala un documento dado a conocer por las autoridades de turismo.
Por su forma redonda, simboliza el vientre de la mujer, en este caso, de la madre tierra. Es una especie de iglú, una cueva redonda con una entrada pequeña donde se entra de cuclillas o gateando.
El interior es como una bóveda donde todo es oscuro. Las piedras volcánicas deben estar calientes, al rojo vivo. En ocasiones se rocían con agua preparada con plantas medicinas que generan vapor. La esencia de esta infusión penetra en los poros de la piel. Te recomiendan aspirar por la boca y soltar el aire por la nariz para que el aire caliente entre hasta los pulmones.
Bruno, el guía del temazcal, sabe de herbolaria, medicina tradicional y te lleva de la mano en las varias etapas: habla de la distribución de la energía; agradece, explica y orienta.
El guía da la bienvenida con un sahumerio para “limpiar” uno por uno a los interesados en entrar al temascal. Cuando se cierra la “puerta” (una cobija que cubre por completo) todo queda en absoluta oscuridad.
Vestido con un short estilo “taparrabos” Bruno entona unos cánticos y rezos acompañado del tambor; invoca a los ancestros y pide por la salud de los asistentes. Te invita a la meditación para llegar a un encuentro contigo mismo. Te pide soltar lo que no te sirve; que todo fluya en armonía; que sueltes miedos, te relajes y vivas el momento, el ahora, el hoy, tu presente.
Se trata de purificar mente y cuerpo para establecer una conexión interna con la madre tierra, con el Creador; es como un renacer, un volver a la vida, un volver a empezar cuando termine el temazcal.
Comienza la presentación de los asistentes, los agradecimientos y las intenciones; siguen los cantos y el sonido del tambor. Es un ambiente de calor, agua, espacio de silencio, música.
Sheri confiesa que es la primera vez que tiene esa experiencia; José indica que le gusta ir cada quince días; su novia afirma que no había estado nunca en un lugar así; otros ya se la saben y, al final de cada intervención, gritan “Ometéotl”, palabra mexica que significa Dios Dual o Dios de la Dualidad.
El temazcal tiene sus orígenes en la cultura mesoamericana; se habla de planos físicos y energéticos que permiten que el ser humano sea integral física, mental y emocionalmente en armonía con el medio que lo rodea.
A las piedras que calientan el temascal las llaman “abuelas” y hacen un trabajo de “pasteurización” porque el cuerpo, al someterse a cierta temperatura, comienza a sudar.
Después de salir del temascal se recomienda dar un baño de agua fría, por lo que hay que meterse a la alberca y así evitar dolores de cabeza. Algunos no se atreven a vivir ese “choque” de temperaturas porque creen que van a enfermar… cosa que no sucede.
Se puede vivir esta experiencia mística y terapéutica ancestral en una ceremonia personalizada o en grupo con un precio de 350 pesos por persona que incluye, además, ponche de frutas (refil), plato de fruta y sopa vegetariana.
HOSPEDAJE
Y ALIMENTOS
Te atiende una familia, un grupo de mujeres que cocinan y un grupo de terapeutas comprometidos con el bienestar físico y emocional que preparan todo para tu llegada, para tu estancia.
Cuenta con nueve habitaciones con camas matrimoniales, ventilador de techo y baño propio para que disfrutes de un descanso libre de distractores. Todas con jardín al frente, vista a las áreas verdes y a la zona de alberca.
Son habitaciones limpias y cómodas, agua caliente. Sus terminados son de laja y ladrillo. Cada cuarto tiene una hamaca en la entrada. Aquí se descansa, se recupera la energía, se “recargan las pilas”.
El hospedaje tiene un costo de 700 pesos por noche para dos personas y 250 pesos persona extra (máximo 4 por habitación).
Tiene una zona de cocina donde se reparan y sirven desayunos, comidas y cenas con un costo de $150 pesos para los huéspedes que incluyen un guisado a escoger.
Los alimentos que ofrecen son saludables. Todos tienen derecho a un plato de fruta, sopa caliente de verduras, vegana, con hongos o zetas, infusión de frutas o ponche sin límite. Las tostadas del comal se disfrutan con una cama de frijoles y salsa de molcajete.
SERVICIOS Y MASAJES
En un espacio donde te desconectas, te olvidas del estrés, descansas, convives con plantas y naturaleza en general te ofrecen diferentes paquetes para tener una atención integral.
Hay espacios verdes donde acondicionan con una pequeña tiendita de acampar que cuenta con un petate para recostarte, para leer, dormir, meditar, pensar, escuchar música o, ya lo tradicional, ver tu celular.
Además del temazcal guiado puedes optar por un masaje; los hay de varios tipos: relajantes, holísticos, con piedras calientes, exfoliantes, Reiki o Shiatzu.
Entre la medicina tradicional que ofrecen, la medicina alternativa, se encuentran terapias con tinturas de plantas a base de alcohol para muchas dolencias; flores de Bach; para biomagnético; imanoterapia; acupunta; láser y más.
En ciertas fechas se realizan ceremonias especiales con danzas, cantos, ofrendas de frutas, semillas y un convivio sin igual. También se ofrecen diferentes cursos como en donde te enseñan a preparar jabón artesanal.
A menos de una hora de la Ciudad de México, Morelos se consolida como una de las opciones más completas en el centro del país, al concentrar en un mismo lugar celebraciones religiosas, patrimonio histórico, tradiciones vivas, gastronomía y espacios de descanso.
En un contexto donde los destinos cercanos compiten por la atención del viajero nacional, Morelos destaca por su capacidad de integrar tradición, cultura, gastronomía y descanso en trayectos accesibles, reiteró el secretario de Turismo estatal.
Más que un periodo vacacional Morelos se ha convertido en una ventana para proyectar al estado como un destino cercano, funcional y con una oferta turística integral en el centro del país.
