Como cada año, la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa vivió uno de sus momentos más dramáticos con la escenificación del juicio de Jesús, episodio central que conmueve a miles de asistentes durante Semana Santa.
En este acto, Jesús es presentado ante las autoridades romanas y religiosas, acusado de proclamarse rey y desafiar el orden establecido. La escena recrea el interrogatorio encabezado por Poncio Pilato, quien, pese a no encontrar culpabilidad suficiente, cede ante la presión del pueblo que exige su crucifixión.
Durante la representación, el personaje de Jesús enfrenta burlas, golpes y cuestionamientos, mientras la multitud —integrada tanto por actores como por asistentes— grita consignas que intensifican el dramatismo del momento. La figura de Barrabás también aparece en escena, cuando Pilato ofrece liberar a uno de los dos, siendo finalmente elegido el reo y no Jesús.
El juicio culmina con la sentencia de crucifixión, dando paso a uno de los tramos más emblemáticos de la representación: el Viacrucis rumbo al Cerro de la Estrella.
La Pasión de Iztapalapa, considerada una de las más grandes del mundo, reúne a miles de personas y más de un centenar de actores, quienes durante meses se preparan para dar vida a esta tradición con más de 180 años de historia.
