El actor Diego Luna y el cineasta Alejandro González Iñárritu se colocaron al frente de una protesta internacional contra un centro de detención migrante en Texas, señalado por presuntas violaciones a derechos humanos.
Ambos artistas impulsan una petición dirigida al gobierno de Estados Unidos y a la empresa privada que opera la instalación, con el objetivo de exigir el cierre del centro ubicado en Dilley, donde permanecen familias migrantes, incluidos menores de edad.
La iniciativa ha reunido miles de firmas y suma el respaldo de figuras de la industria del entretenimiento como Jane Fonda, Madonna, Javier Bardem y Pedro Pascal, quienes han alzado la voz contra las condiciones en las que se encuentran los detenidos.
En el pronunciamiento, los participantes advierten que la detención de niños en este tipo de instalaciones provoca afectaciones graves, al denunciar que enfrentan situaciones que vulneran su salud, seguridad y dignidad.
El centro de Dilley ha sido objeto de críticas en los últimos años por el trato a migrantes, especialmente por la permanencia prolongada de menores, lo que ha reavivado el debate sobre las políticas migratorias en Estados Unidos.
La protesta se da en un contexto de endurecimiento de las medidas contra migrantes, lo que ha incrementado la presión internacional para revisar este tipo de centros y las condiciones en las que operan.
Con esta acción, Luna e Iñárritu refuerzan su postura en temas sociales y migratorios, llevando nuevamente el tema a la agenda global.
