Punto de Vista
Por Jesús Michel Narváez
Hace cuatro días afloraron “restos de hidrocarburo” en aguas marítimas cercanas a la refinería Dos Bocas.
En un comunicado oficial se lee: La Secretaría de Marina, a través de la Autoridad Marítima Nacional, informó esta mañana -20 de marzo- haber detectado restos de hidrocarburo flotando en la zona cercana a la refinería Dos Bocas.
Por ello, emitió un aviso a la comunidad marítima para alertar sobre el peligro y evitar incidentes mayores.
El derrame se ubica en un punto estratégico cercano a instalaciones energéticas, lo que aumenta la preocupación por posibles impactos ambientales.
Es decir, el derrame podría haber provenido de la propia refinería, de alguno de los ductos o por fugas en el barco que transporta los combustibles que se producen en la séptima planta de refinación ubicada en el municipio de Paraíso, Tabasco.
En su conferencia matutina del 23 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció sobre la crisis, asegurando que el derrame principal provino de un barco privado y no de las instalaciones de Pemex.
La mandataria indicó que Pemex está auxiliando en las labores de limpieza oceánica y costera, y que dependencias como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la ASEA se encuentran en el lugar determinando los daños.
Asimismo, informó que se ha solicitado la intervención de la Fiscalía para fincar responsabilidades penales, enfatizando que la empresa causante del derrame deberá resarcir los daños a los pescadores y prestadores de servicios afectados.
Concediendo que no aceptando que la versión de la presidenta tenga alguna veracidad, flota en el ambiente ambientalista una enorme mancha de hidrocarburo que abarca desde Tamiahua en Veracruz hasta Paraíso en Tabasco, afectando la totalidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, sumando un total de 51 sitios reportados con presencia de chapopote.
La afirmación de la presidenta parece temeraria. ¿Cómo navegan buques privados con cargamento de combustibles en aguas patrimoniales sin que se haya detectado alguno antes, durante y después del pasado 20 de marzo?
¿Hay buques privados trasladando gasolinas y diésel refinados en Dos Bocas?
De ser cierto que se trata de un barco privado como asevera la presidente y por ello ordeno una investigación, me pregunto y lo hago a la residente de Palacio Nacional ¿quién puede acceder a combustibles mexicanos sin que la autoridad marítima detecte las naves?
¿O forman parte de la estructura del huachicol?
¿Existen los buques fantasma?
¿Hay piratas en aguas nacionales?
La “explicación” ofrecida tiene mucho parecido a la proporcionada por la “experta” en climatología, Patricia Iparrea Sánchez, secretaria de Educación del gobierno de Tabasco que el incendio en Dos Bocas se debió a la caída de un rayo, cuya versión, según dijo la funcionaria, fue ratificada por el alcalde de Paraíso, Alfonso Jesús Baca Sevilla.
Poco después se conoció un video en el que una camioneta de Pemex circulaba por la zona inundada y sin rayo de por medio, se produjo un cortocircuito que produjo una explosión que destruyó el vehículo y de inmediato apareció el fuego.
No, no fue un rayo.
Y en el derrame de combustible no fue en Dos Bocas sino de un “barco privado”.
Lo cierto es que nadie ha visto el barco, buque-tanque o lancha de remos que haya derramado el combustible. La Marina no tiene registro de nave alguna husmeando en los alrededores de Dos Bocas.
¿Quién le dio el informe, señora presidenta?
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X mantiene canceladas muestras cuentas sin habernos explicado qué reglas rompimos cuando nos informó que la decisión obedeció a la petición de un usuario, del cual nunca conocimos el nombre y la queja.
