El gobierno de Estados Unidos abrió una investigación comercial contra México y otras 59 economías para determinar si han fallado en aplicar medidas suficientes para combatir el trabajo forzoso en sus cadenas de suministro.
La indagatoria fue iniciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, un mecanismo que permite analizar prácticas consideradas injustas dentro del comercio internacional.
El proceso busca evaluar si algunos gobiernos han sido omisos en impedir que bienes producidos mediante trabajo forzoso lleguen al mercado estadounidense, lo que podría afectar a trabajadores y empresas de ese país.
En la revisión están incluidos varios socios comerciales relevantes de Washington en distintas regiones del mundo, lo que refleja la preocupación del gobierno estadounidense por las condiciones laborales dentro de las cadenas globales de producción.
Como parte del procedimiento se abrirá un periodo de consultas, recepción de comentarios públicos y audiencias antes de que se determinen posibles acciones.
De comprobarse irregularidades o falta de medidas para combatir estas prácticas, Estados Unidos podría imponer medidas comerciales como aranceles u otras restricciones a los productos provenientes de los países investigados.
