El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Édgar Amador, estimó que los efectos en el país de la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán serán cortos, por lo que pidió tranquilidad ante posibles aumentos en los precios de los combustibles por el encarecimiento del barril de petróleo en medio de la escalada en Oriente Medio.
Al ser consultado sobre el análisis del gobierno mexicano y sobre el posible impacto en la gasolina y el diésel, el funcionario sostuvo que el país cuenta con un mecanismo fiscal vigente desde 2019 y que este operará conforme a las reglas ya establecidas.
“El mecanismo existe, es muy claro, muy transparente y se activa adecuando las variables del mercado”, dijo Amador en declaraciones a periodistas en Ciudad de México, e insistió en que “no debería haber alguna preocupación al respecto”.
Amador se refirió al impuesto especial sobre producción y servicio (IEPS), el cual deja de cobrar el gobierno mexicano para que no suba el precio de los combustibles, en especial en gasolina de alto octanaje y diésel, aparte del acuerdo que recién ratificó la presidenta Claudia Sheinbaum con gasolineros para fijar el tope del precio de la gasolina de bajo octanaje en 24 pesos.
El titular de Hacienda explicó que el eventual impacto en las finanzas públicas dependerá de la evolución de variables como el precio del petróleo y los niveles que alcance el estímulo fiscal a combustibles.
Añadió que el alza del crudo tiene dos efectos para México: por un lado, un aumento en los ingresos petroleros y, por otro, la necesidad de ajustar estímulos fiscales para amortiguar presiones sobre los energéticos.
