La estabilidad energética global se encuentra en un punto crítico. El ministro de Energía de Qatar, Saeed Al Kaabi, advirtió que la persistencia del conflicto armado en Asia Occidental podría forzar a los países exportadores del Golfo a suspender su producción en cuestión de semanas, empujando el precio del petróleo hacia los 150 dólares por barril.
En una entrevista concedida al medio Financial Times, Al Kaabi detalló que la infraestructura energética ya está sufriendo las consecuencias directas de las hostilidades. Tras el reciente ataque con drones a la planta de gas natural licuado (GNL) en Ras Laffan, el ministro explicó que, incluso si la guerra cesara hoy, Qatar requeriría de semanas o meses para normalizar el suministro.
El funcionario qatarí subrayó que los exportadores regionales podrían verse obligados a declarar «fuerza mayor» para evitar responsabilidades legales ante la imposibilidad técnica de cumplir con los contratos. Esta situación generaría una reacción en cadena en la economía mundial, afectando severamente a los sectores petroquímicos y de fertilizantes.
“Los precios de la energía subirán, habrá escasez de productos y se producirá una reacción en cadena debido a la incapacidad de las fábricas para suministrar sus productos”, aseveró Al Kaabi.
El Centro Conjunto de Inteligencia Marítima anunció que, en las últimas 24 horas, solo dos buques comerciales han pasado por el Estrecho de Ormuz, y ningún petrolero. Fuente: Cuerpo Cibernético del CGRI
Actualmente, la logística de Qatar se encuentra bajo mínimos: de una flota de 128 embarcaciones, solo seis o siete están operativas. Además, el ambicioso proyecto de expansión del Campo Norte que busca elevar la producción a 126 millones de toneladas anuales para 2027 ya enfrenta retrasos significativos.
Mientras la diplomacia flaquea, los mercados reaccionan con volatilidad. El crudo Brent superó los 90 dólares (un alza del 5,5 %), mientras que el West Texas Intermediate (WTI) escaló un 8 %, situándose por encima de los 87 dólares.
Esta escalada se ha visto alimentada por dos factores clave: la paralización de las operaciones en el Kurdistán iraquí, donde se suspendió la producción en un yacimiento operado por una firma estadounidense, y el colapso logístico en el Estrecho de Ormuz, donde datos de MarineTraffic confirman una caída del 90 % en el tráfico de petroleros a través de este paso estratégico, vital para el comercio energético mundial
Pese a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración tomará medidas para mitigar la presión sobre los precios, los expertos coinciden en que no existen reservas suficientes en el mercado global para compensar una eventual salida de los proveedores del Golfo.
La actual inestabilidad en el Golfo no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una escalada bélica en Asia Occidental que amenaza con desarticular la principal arteria energética del mundo.
El Estrecho de Ormuz, un paso de apenas 33 kilómetros en su punto más angosto, es responsable del tránsito de casi el 20% del consumo mundial de petróleo y una tercera parte del gas natural licuado (GNL).
Al respecto, el Brigadier General iraní Kiumars Heidari desmientió las acusaciones sobre interrupción en el estratégico paso, señalando a Estados Unidos como el verdadero obstáculo.
La parálisis de este corredor, sumada al ataque contra la planta de Ras Laffan en Qatar el mayor exportador de GNL del planeta, deja a la economía global sin un «Plan B», dado que la capacidad de producción excedente en otros países es insuficiente para cubrir el vacío qatarí.
Por otro lado, la suspensión de actividades en el Kurdistán iraquí y la intervención de empresas estadounidenses subrayan la fragilidad de las inversiones extranjeras en zonas de conflicto. Mientras el gobierno de Donald Trump busca implementar medidas paliativas para frenar la inflación interna en EE.UU., la realidad en el terreno demuestra que el control de los precios ya no depende de decretos desde Washington, sino de una desescalada real en una región donde la infraestructura estratégica se ha convertido en el principal blanco de guerra.
Autor: teleSUR: mr – JB
Fuente: Al Mayadeen
Foto: EFE
