El cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán ha generado un fuerte aumento en los precios del petróleo a nivel mundial. Esta vía marítima es clave, ya que por ella circula cerca del 20 % del petróleo y gas que se comercializa globalmente, por lo que su interrupción afecta directamente la oferta energética.
El conflicto en la región, marcado por tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel, ha elevado la incertidumbre en los mercados, provocando que el crudo WTI alcance niveles cercanos a los 73 dólares por barril. Otros contratos de referencia también han registrado incrementos significativos, reflejando el temor a posibles interrupciones prolongadas en el suministro de petróleo.
La situación ha impactado además en los mercados bursátiles, que han mostrado caídas debido a la volatilidad y al riesgo de inflación global derivado del encarecimiento de combustibles y energía. Analistas prevén que, mientras persista la tensión en Medio Oriente, los precios del crudo podrían mantenerse elevados, afectando tanto a empresas como a consumidores en todo el mundo.
