Los precios internacionales del petróleo registraron un aumento superior a un dólar por barril este martes, impulsados por una fuerte tormenta invernal que ha afectado de manera significativa la producción de crudo en Estados Unidos, especialmente en regiones clave del sur del país y en la zona del Golfo de México.
El crudo Brent avanzó cerca de 2 por ciento, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también mostró un incremento similar, debido a la interrupción de operaciones en campos petroleros, refinerías y terminales de exportación. Las condiciones climáticas extremas obligaron a suspender actividades en diversas instalaciones energéticas, lo que redujo temporalmente la oferta disponible en el mercado.
De acuerdo con estimaciones del sector, la tormenta provocó la pérdida de hasta dos millones de barriles diarios de producción, equivalente a alrededor del 15 por ciento del total nacional. Además, las exportaciones desde algunos puertos del Golfo se vieron detenidas durante parte del fin de semana, lo que generó mayor presión sobre los precios.
Analistas señalaron que la disminución en la oferta podría reflejarse en una reducción de inventarios durante las próximas semanas, lo que mantendría el mercado bajo un escenario de volatilidad. Sin embargo, advirtieron que el comportamiento de los precios dependerá de la rapidez con la que se normalicen las operaciones una vez que mejoren las condiciones climáticas.
El impacto de la tormenta también se extendió a los sectores de gas natural y electricidad, incrementando la preocupación por el suministro energético en varias regiones del país. Mientras tanto, los inversionistas mantienen la atención en los reportes de producción y en la evolución del clima, factores clave para determinar la tendencia del mercado petrolero en el corto plazo.
