*Recuperar el Territorio Nacional Mexicano,
el Reto más Importante de Nuestra Generación
*La Estrategia Para Acabar con la Inseguridad
en México, Enfrentar a los Cárteles
*La Presidenta Sheinbaum Defiende los Éxitos
del Combate al Narcotráfico
*Grave Error Descansar Todas las Acciones en
una Gran Guardia Nacional
*Por más Cuarteles que Tenga y Retenes que
Imponga, Serán Burlados
CARLOS BARRACHINA LISÓN*
A los Estados Unidos les interesa limitar la fuerza de los grupos del crimen organizado que transitan drogas y personas hacia su país, y ha identificado a los gobiernos de izquierdas de la región con el apoyo a estos grupos delictivos. A México le urge reducir la violencia en el país y recuperar territorios que tiene perdidos; pero no puede permitirse el que su soberanía sea vulnerada por fuerzas estadounidenses y debe encontrar una estrategia efectiva para lograr defender sus intereses.
Donald Trump se despierta un día y otro también diciendo que va a enviar tropas a México, y que va a dirigir ataques directos contra los liderazgos de los grupos del crimen organizado, para acabar con ellos de una vez por todas, porque el gobierno mexicano no controla la situación. Claudia Sheinbaum va de susto en susto, respondiendo a los mensajes de Trump, a los rumores de sobrevuelos estadounidenses, señalando que las estrategias de México en la lucha contra las drogas están siendo exitosas, que llega menos fentanilo a los Estados Unidos y se reduce el número de homicidios en el país.
Tras la intervención en Venezuela, el despliegue militar, las amenazas a Cuba, las neutralizaciones de petroleros y narcotraficantes en la mar, los pleitos con Petro, las declaraciones a favor de la derecha en Honduras, y la presión del exilio nicaragüense para que Daniel Ortega y Rosario Murillo abandonen el poder, a todo el mundo le queda claro que el presidente estadounidense está hablando en serio. El área de México, Centroamérica, y en general del Gran Caribe se encuentra en el centro de su atención. Marco Rubio, por otra parte, no va a dejar que esta oportunidad se le escape, para acabar con los gobiernos autoritarios de izquierda de la región, y lograr revertir lo que según él son las consecuencias negativas que quedaron de la Guerra Fría.
¿Cómo enfrentar a los grupos del crimen organizado en México? Las lecciones aprendidas en el gobierno de Calderón mostraron que el combate frontal contra los liderazgos criminales no dio buenos resultados. Desde ese punto de vista la participación militar estadounidense no garantiza el final de los delincuentes en México. El ejército y la Marina en México tienen la capacidad de enfrentarlos. El problema no es de capacidad de combate. En la época de Calderón las fuerzas armadas siguieron esa política, pero como consecuencia, los grupos del crimen se expandieron, y aumentaron los homicidios y las personas privadas de libertad. Los militares abusaron del poder y en demasiados casos fueron arbitrarios, y usaron de forma innecesaria la fuerza. Hoy empezamos a ver que militares son acusados, de violentar en esos años los derechos humanos y de extralimitarse en el uso de la fuerza.
NECESARIO CONSTRUIR
INSTITUCIONALIDAD LOCAL
En un país como México es necesario construir institucionalidad local. Las policías locales, en el nivel municipal y estatal deben ser capaces de complementar el esfuerzo federal. La reforma iniciada con Genaro García Luna en 2008 fracasó, y finalmente se ha apostado por la creación de una gran Guardia Nacional militar y el abandono del poder local. Eso es un gran error, porque así, no hay forma de recuperar territorios, por muchos cuarteles de la Guardia Nacional que se creen, y por mucha presencia o retenes que se establezcan en las principales vías de comunicación del país.
La política de abrazos no balazos fue otro error, que se justifica por la penetración de los intereses criminales en la clase política mexicana, y por tratar de no agravar situaciones. Sin embargo, su consecuencia ha sido la pérdida del territorio. El poder irresistible de los traficantes sobre gobernadores, alcaldes, jueces, fiscales, y policías, provoca que existan demasiados pactos de convivencia e intereses; obediencia al poder arbitrario de los delincuentes y mucho miedo por la impotencia de los ciudadanos. Las extorsiones sobre pequeños, medianos y grandes empresarios de los diferentes sectores de la economía es una realidad, que anticipa que en el caso de romperse con esta inercia, por la legislación antiterrorista aprobada en los Estados Unidos, la violencia, todavía sea mayor. En este sentido el esfuerzo del gobierno por declarar que existen resultados, que los homicidios se han reducido, es engañoso, porque paralelamente los desaparecidos han aumentado, y los grupos del crimen organizado tienen mayor fuerza que nunca.
La situación de violencia en México, o la que se puede desatar, le tiene sin cuidado a Donald Trump. El pensamiento republicano estadounidense, raramente piensa en las consecuencias que tienen sus acciones en países que no forman parte de la unión americana. Trump quiere resultados, los quiere pronto, y sabe que Sheinbaum no dice la verdad.
México necesita un gran pacto nacional urgente, lo que no se visualiza en el corto plazo. Debe recuperarse el territorio, construir capacidad institucional local y paralelamente enfrentar a los grupos del crimen organizado con seriedad, profesionalidad, y sin abusar de la fuerza de forma innecesaria. Se debe cooperar con los Estados Unidos en aspectos de inteligencia, y acabar con las extorsiones y el poder local de la violencia criminal.
Si la inercia continúa, Trump probablemente tensionará más la situación, hasta que algo se rompa, y las cosas probablemente se compliquen más, sin que haya resultados relevantes en el objetivo de reducir la capacidad de los grupos del crimen organizado. ¿Le dará tiempo? No se sabe; sin embargo, creo que no hay dudas, en que la recuperación del territorio nacional mexicano, es el reto más importante que le toca enfrentar a nuestra generación.
Investigador Nacional de la SECIHTI Nivel II adscrito a El Colegio de la Frontera Sur*
