El Departamento de Justicia estadounidense se valió de los reiterados llamados de la oposición extremista venezolana para justificar la agresión militar y las consecuencias según dio a conocer el Wall Street Journal,
Este miércoles 14 de enero, Diosdado Cabello, el ministro de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, responsabilizó al extremismo de derecha venezolano por la muerte de más de 100 personas —entre civiles y militares— en territorio venezolano y del miedo que sufren los niños del país y el «miedo de los padres de enviar a sus hijos a clase porque en cualquier lugar cae una bomba que son lanzadas sin ningún tipo de escrúpulo».
“Ellos pidieron invasión, no una vez”, afirmó durante su programa Con el Mazo Dando. “Lo que pasa es que no tienen el coraje de asumirlo. Todos ellos, (Antonio) Ledezma, (Julio) Borges, Leopoldo López, todos pidieron invasiones”.
Sus palabras fueron mencionadas luego de que un reportaje del medio estadounidense Wall Street Journal (WSJ), publicado también este 14 de enero, develara el contenido de un memorándum secreto del Departamento de Justicia de Estados Unidos que, según según confirmaron testigos al diario, sirvió como justificación legal interna para la operación militar ordenada por el expresidente Donald Trump contra Venezuela el pasado 3 de enero. Dicha agresión implicó un bombardeo sobre Caracas y otras regiones, seguido del secuestro y traslado a EE.UU. del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Según señala el informe, una sección del memorando censurada con “gruesas líneas negras” en la versión pública, argumentaba que el “cabildeo de la oposición” venezolana, específicamente los llamados de la líder extremista María Corina Machado para intensificar la presión sobre Maduro, “podría interpretarse” como una solicitud del supuesto “gobierno legítimo” de Venezuela para intervenir.
El memorando, fechado el 23 de diciembre de 2025 y emitido por la Oficina de Asesoría Legal del Departamento de Justicia, sostenía inicialmente que ni el derecho estadounidense ni el internacional impedían a Trump ordenar la operación. Citaba precedentes de presidentes que autorizaron misiones sin aprobación del Congreso o del Consejo de Seguridad de la ONU. Pero, según las fuentes consultadas por el WSJ, una de las “justificaciones superpuestas” para no violar el derecho internacional residía precisamente en el supuesto consentimiento de «la oposición».
Sin embargo, esta lógica es, para expertos en derecho internacional citados por el propio periódico, profundamente defectuosa. Scott Anderson, ex abogado del Departamento de Estado, señaló que el consentimiento de un grupo opositor solo sería válido a efectos del derecho internacional si ese gobierno alternativo ejerciera un “control efectivo” sobre el territorio y las instituciones, algo que evidentemente no ocurre en el caso de la oposición venezolana. Anderson recordó que ni siquiera en la invasión a Panamá de 1989 para deponer a Manuel Noriega se usó como justificación legal el apoyo del gobierno panameño en el exilio.
La contradicción señalada por el Wall Street Journal es aún más llamativa. Mientras el memorando del Departamento de Justicia se basaba en parte en la “legitimidad” de Machado; la administración Trump, una vez consumada la operación, ha brindado su apoyo a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, como presidenta encargada. El propio Trump ha despreciado a Machado, afirmando que “no tiene el apoyo ni el respeto para liderar el país”, a pesar de que, según el documento, sus declaraciones públicas fueron instrumentalizadas.
