NIDIA MARIN
No es raro que ocurra. En la historia del mundo, han sido constantes los derrumbes de gobiernos en turno, por alguien más poderoso, sobre todo tras atracos electorales como había ocurrido en Venezuela desde el siglo pasado, primero con Hugo Chávez y luego con ¿su heredero?, Nicolás Maduro.
Porque en aquella nación en el siglo XX abundaron las dictaduras, desde Juan Vicente Gómez durante 27 años (1908 a 1935), pasando por la dictadura militar de 1948 a 1958, con el famoso Marcos Pérez Jiménez, con un periodo de respeto desde entonces, mediante el Pacto de Puntofijo (1958-1998), hasta que… arribó Hugo Chávez, de 1999 hasta hace unos días cuando, su heredero Nicolás Maduro fue sacado a guamazos del Palacio de Miraflores por los gringos, y los opositores venezolanos.
No fueron todos los venezolanos quienes lo patearon, sino aquellos que rechazan los cambios constitucionales amañados, realizados un año antes del inicio del siglo XXI hasta la fecha y las consecuentes acciones represivas, así como el caudillismo militar.
Y todo porque Nicolás Maduro, de ser conductor del Metrobús en Caracas, y después líder sindical gracias a la verborrea, continuó su carrera hasta alcanzar primero el ministerio de Relaciones Exteriores y llegar a la Vicepresidencia de su país que fue cuando Hugo Chávez, dictador en turno, enfermó y después falleció de cáncer de pelvis, en 2013, en La Habana, Cuba.
Aun recuerdo cuando a principios del siglo XXI vino a México Hugo Chávez, durante el gobierno de Vicente Fox. En el Hotel Presidente de Paseo de la Reforma, tuvieron una reunión y Chávez recibió al mexicano cantando, para carcajadas de los periodistas de ambas naciones y bilis de don Vicente.
“CACHORRO DEL IMPERIO” LE
DIJO HUGO CHÁVEZ A FOX
Y es que el rompimiento entre ambos mandatarios era un hecho. En 2005 la crisis diplomática, propiciada por Chávez que llamó a Fox “cachorro del imperio”, debido a las discrepancias por el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), un proyecto muy ambicioso propuesto por Estados Unidos que buscaba integrar a todos los países del continente, menos Cuba.
Como consecuencia retiraron a los embajadores de Venezuela y México, aunque el pleito escaló. No hubo ruptura de relaciones, pero sí un enfriamiento que perduró hasta 2007, cuando se nombraron nuevos embajadores.
Chávez, cuya característica según gente del pueblo era ser muy “hocicón” empezó hablando de una “luna de miel” con México y terminó diciendo que Fox “sangra por la herida” y esperaba “que no me pique”.
La situación tensa no varió durante el mandato de Felipe Calderón, ya que el mexicano siempre apoyó a la oposición y como consecuencia fue señalado como persona non grata por Nicolás Maduro que ya gobernaba ante la enfermedad de Chávez.
Asimismo, en el sexenio de Enrique Peña Nieto, si bien iniciaron en la cordialidad con impulso a los lazos comerciales, al avanzar la crisis venezolana, México apoyó las medidas y sanciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) contra el gobierno de Maduro. Inclusive, el gobierno de don Enrique endureció la relación “por la falta de democracia” en Venezuela y como resultado México no reconoció a la Asamblea Nacional Constituyente de aquel país, de tal manera que Luís Videgaray declaró que Venezuela había dejado de ser una democracia funcional.
López Obrador cambió todo aquello y aunque con disfraz se convirtió en amigo y protector de Maduro, situación que ha continuado con Claudia Sheinbaum.
Hoy, el gobierno de México está siendo presionado para mandar a Maduro -y a todos los integrantes de lo que fue su dictadura-, directo a la finca de López Obrador, pero ella no hace caso.
UN PASEO POR LAS
TIERRAS RARAS
En los recientes sucesos de este escándalo internacional, el fondo del asunto, aseguran los que saben, no es político, sino económico, ya que Venezuela es rica en las denominadas “Tierras Raras”, ubicadas fundamentalmente en el denominado Arco Minero del Orinoco (un área aproximada de 111.843.70 kilómetros cuadrados, es decir más de 11 millones de hectáreas) del estado de Bolívar, aunque se considera que también existen yacimientos en otros sitios.
Son, en lo general, elementos estratégicos necesarios para la tecnología avanzada. También hay bauxita, coltán, oro, además de otros fundamentales para los reactores nucleares, rayos láser y demás.
Hoy el gobierno de México (que no los mexicanos) apoya al eternizado en el poder Maduro, aunque se dice dispuesto “a apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación”.
“Insta también a la Organización de las Naciones Unidas a actuar inmediatamente para contribuir a la desescalada de las tensiones, facilitar el diálogo y a generar condiciones que permitan una solución pacífica, sostenible y conforme al derecho internacional”.
