POR ESTEBAN MOLET GURRERA
La vivienda la podríamos dividir en tres:
- Vivienda unifamiliar – Casa sola en un fraccionamiento – Puede ser de lujo, interés medio o interés social.
- Vivienda colectiva horizontal – en conjuntos con control de acceso y servicios comunes.
- Vivienda colectiva vertical – en edificios de varios pisos hasta rascacielos.
Casi en todos los casos, la superficie de la vivienda se ha venido disminuyendo en cantidad de m2, con espacios pequeños y a veces multifuncionales con usos múltiples, es decir, un espacio puede ser sala de TV, estudio, sala familiar, en donde se reúnan generalmente los miembros de una familia, no solo para ver la TV, sino que a veces puede ser para oír música, para jugar o para trabajar en las tareas escolares, o para trabajo remoto desde casa.
El motivo de esta reducción de los espacios es el costo de la tierra o el terreno, que cada día es más caro en las zonas urbanas, sobre todo en las colonias bien ubicadas, céntricas, con mejores servicios y entornos agradables, como es el caso de la Condesa, Roma, del Valle, etc., en la CDMX.
Por otro lado, el costo tan elevado de la construcción, sobre todo por los materiales principales como el cemento y la varilla, también influye en la reducción de los espacios de vivienda. Con dimensiones y superficies cada vez más pequeñas, podemos encontrar también cierto tipo de lujo con muy buenos acabados que tanto buscan hoy en día los jóvenes, tanto nacionales como extranjeros, con buenos empleos y salarios relevantes.
Se han ido imponiendo los espacios diáfanos en donde haya sala-comedor y cocina abierta, lo que ha provocado que luzcan los espacios ya que se ven más amplios, aunque sean pequeños, precisamente por no existir divisiones físicas, lo que produce el efecto de sumar e integrar visualmente toda la superficie en un solo espacio.
La arquitectura ha influido enormemente en este caso y se han adoptado ideas europeas, estadounidenses y asiáticas, aunque a veces hay personas que se inclinan por los espacios tradicionales, como la cocina cerrada, y eso hace que se necesite mucha más área, lo que da como resultado un condominio más caro para quien lo quiera y lo pueda pagar.
De esta manera, el factor económico ha regido en algunos casos los criterios de diseño, por lo que en muchas ocasiones se prescinde de áreas comunes para no encarecer más el producto final.
Existe el caso contrario, para familias con buenos ingresos que tienen hijos pequeños o adolescentes y prefieren un hogar que pueda ofrecerles servicios adicionales, los famosos “amenities”, con un costo de venta más alto por los m2 construidos y, por otro lado, un costo adicional de mantenimiento más caro.
Así que hay de todo para todo tipo de gente.
Por otro lado, en edificios altos hay quien prefiere las vistas más panorámicas y no teme a los temblores, mientras que hay otros consumidores que prefieren plantas bajas por temor a los temblores y para no tener que usar elevadores, por lo que podemos decir que hay departamentos para todos los gustos.
Hay personas que buscan comprar departamentos en un edificio con más tiempo de haberse construido, porque los pueden remodelar a su gusto, generalmente tienen más superficie construida e incluso, entrepisos más altos.
Estos últimos años los compradores han preferido departamentos con balcones o terrazas, debido al reciente impacto de la COVID, pues es demasiado estresante permanecer encerrado en un espacio de cuatro paredes y el espacio abierto proporciona aire y sensación de libertad. El trabajo en casa, home office, motivado por las nuevas estructuras de las empresas que prefieren gastar menos en espacios fijos para su personal en el sitio de trabajo, y el añadido de la pandemia, ha venido a reformar los requerimientos de la vivienda en casi todo el mundo. Cada vez más empresas tienen un mayor porcentaje de empleados trabajando en casa y solo asisten de vez en cuando a las oficinas centrales para algún protocolo, firma o encuentro especial.
Los tiempos cambian y la arquitectura y los arquitectos proponemos ideas nuevas que más tarde se volverán comerciales, se ofrecen de manera regular en las promotoras inmobiliarias y la gente ya las pide de forma natural y como costumbre.
Otra cosa que sucede actualmente, es que hay muchas parejas que ya no se casan y no quieren tener hijos, por lo que sus necesidades de espacio de vivienda se vuelven todavía más compactas. Además, está cambiando el uso del automóvil propio cada día, ya que en ciertos grupos juveniles no los quieren, sino que se desplazan por la ciudad en UBER o DIDI y no tienen costos de mantenimiento, seguros, tenencias, verificaciones, ni cocheras. La vida está cambiando.
Todo esto indica que la forma de vida del hombre ha evolucionado, los requerimientos han cambiado y habrá que irse adaptando a los nuevos tiempos con nuevos diseños, lo que implica que el arquitecto tendrá que investigar más para aportar nuevas soluciones arquitectónicas para las nuevas formas de vida, con muebles más prácticos y multifuncionales. Para eso estamos los arquitectos del futuro.
